Condena COPPPAL represión contra migrantes en Guatemala; demanda intervención de Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU

La Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), condenó la brutal represión del Gobierno guatemalteco, presidido por Alejandro Eduardo Giammattei, en contra de mujeres, hombres y niños integrantes de una caravana proveniente de Honduras que buscaba llegar a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades de vida, por lo que pidió a la Alta Comisionada de los Derechos Humanos hacer un extrañamiento al Gobierno de la República de Guatemala por tan vergonzosos hechos y trasladarse a la zona para garantizar el respeto a los derechos humanos de los migrantes.

El presidente de la COPPPAL, Alejandro Moreno Cárdenas, dijo que son vergonzosas e inaceptables las imágenes del actuar de las fuerzas de seguridad guatemalteca en contra de indefensos seres humanos que huyen de la violencia, la pobreza, el desempleo, la falta de servicios educativos y de salud, situación que se ha agravado con la pandemia y la destrucción que provocaron los huracanes en 2020. “No se puede responder con garrotes y armas en contra de personas que lo único que demandan es libre tránsito para buscar mejores oportunidades de vida”.

Dijo que los gobiernos tienen que asumir que emigrar es luchar por hacer valer el derecho humano al desarrollo económico, social y cultural y al buen gobierno, por lo que las naciones más desarrolladas del continente americano deben pactar cuanto antes un plan de rescate para la región latinoamericana y caribeña que brinde a la gente mayores oportunidades de desarrollo en sus lugares de origen.

Moreno Cárdenas recordó que el presidente electo de los Estados Unidos Joe Biden, ha prometido llevar a cabo un plan para abordar de manera integral las causas de la migración, los factores que impulsan a las personas a abandonar sus países por lo que los gobiernos de la región en bloque deben tomarle la palabra y establecer como primer acuerdo con el nuevo mandatario un Plan de Rescate para América Latina y el Caribe, región que se encuentra en una grave crisis económica, la cual se ha venido profundizando de manera dramática con la pandemia de Covid-19, en el marco de un nuevo, respetuoso, un constructivo y solidario diálogo norte-sur.

Insistió que el Plan de Recuperación para la región debe tener entre sus objetivos prioritarios, la construcción de infraestructura de redes que generen empleos emergentes y sientes las bases de un desarrollo sostenible con empleos de calidad y salarios dignos, así como también debe darse ayuda para la vivienda y el pago de créditos, mayores recursos para universalizar la salud, la educación y una renegociación de la deuda de los países, bajo un esquema de flexibilización de los pagos.

Advirtió́ a los países de América del Norte, así́ como a los de la Unión Europea el riesgo de no implementar un plan de rescate para la región, porque ante la falta de trabajo y el aumento en los índices de pobreza de la población, la migración desde América Latina y el Caribe hacia esas regiones aumentará en los meses por venir.

Los habitantes de la región, explicó Moreno Cárdenas, tienen hambre, necesidades insatisfechas, y hoy están demandando trabajo, servicios educativos y de salud en sus países, si no los encuentran a consecuencia de la crisis económica que se vive, irán a buscarlos a América del Norte, Europa, Asia e incluso a los países del mundo árabe, provocando mayores problemas e incluso una extensión de la pandemia que ha golpeado de manera brutal a América Latina y el Caribe.

Recordó́ que de acuerdo a cifras de la OIT, en América Latina y el Caribe hay más de 40 millones de desempleados por la pandemia, una situación de emergencia que las naciones deben resolver, pero inmersos en la atención de la emergencia sanitaria, no tienen dinero para resolver el problema, por lo que se hace necesario que las naciones más ricas del mundo y los organismos financieros internacionales, provean dinero fresco y barato para reactivar la economía.

“Creemos que nuestras naciones no deben ser indiferentes al fenómeno migratorio, particularmente en Mesoamérica, por el contrario están obligadas a reconocerlo y a atenderlo, sabiendo que está relacionado directamente con un modelo de desarrollo excluyente que lo causa, convirtiendo a la migración en opción única de supervivencia para una gran parte de la población”, concluyó.