La Comisión Nacional de los Derechos Humanos condena el homicidio del periodista y locutor Rafael Murúa Manríquez en el estado de Baja California Sur, director de la radio comunitaria Radio Kashana.

Asimismo, externa sus condolencias y solidaridad a la familia del periodista y sus compañeros de la radio comunitaria Kashana en esa entidad, para quienes solicitó al Gobierno del Estado de Baja California Sur y a la Procuraduría General de Justicia de la entidad la implementación de medidas cautelares para salvaguardar su vida y seguridad, así como también se les brinden medidas de contención emocional.

De igual forma solicitó que tales medidas se hagan extensivas a los colaboradores de la radio comunitaria Kashana, ante el riesgo que se encuentran por esos hechos, al tiempo que demanda a las autoridades correspondientes realizar una investigación inmediata que analice la línea vinculada con la labor periodística de la víctima.

La CNDH reitera su preocupación por la falta de mecanismos idóneos por parte de la autoridad, para prevenir y evitar homicidios de comunicadores que buscan inhibir el ejercicio profesional del periodismo.

Este Organismo Nacional tuvo conocimiento que desde el sábado por la noche fue visto por última vez en Santa Rosalía, municipio de Mulegé, en Baja California Sur, dándose a conocer su desaparición el domingo pasado. Posteriormente, su cuerpo sin vida fue hallado con signos de violencia.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos refrenda su solidaridad al gremio periodístico del estado de Baja California Sur, cuyos integrantes día con día laboran para ofrecer información sobre diversos hechos, y permanecerá atenta al resultado de las investigaciones.