Ante la complejidad que representa el suministro de agua al Valle de México y la disposición final de las aguas negras, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), mediante el Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), implementa una estrategia integral para incrementar la seguridad hídrica de la zona, en beneficio de más de 22 millones de habitantes y de la población flotante de la región.

Así lo expuso Víctor Javier Bourguett Ortiz, director general del OCAVM, de Conagua, durante el webinar «Seguridad hídrica en el Valle de México», organizado por la Red del Agua, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y el Centro Regional de Seguridad Hídrica, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Detalló que esta estrategia incluye, en lo referente al abasto, acciones para incrementar la confiabilidad en el Sistema Cutzamala, la elaboración de un protocolo de operación de sus presas, la mejora de su eficiencia hidráulica y energética, la construcción de 6 estaciones de medición de los caudales que le ingresan y que suministra, así como la rehabilitación de su infraestructura.

Con ello, afirmó, se podrá garantizar que se mantenga el suministro de por lo menos 26 por ciento del total del agua que requieren 13 alcaldías de la Ciudad de México y 15 municipios del Estado de México, a los cuales se entregan, en promedio, 15.3 metros cúbicos por segundo. El resto de su demanda, aclaró, se abastece del acuífero mediante pozos profundos.

Para incrementar la disponibilidad del recurso, se analizan algunos sitios de donde se podría tomar agua, y se mejora la infraestructura de aprovechamiento del acuífero y de las aguas superficiales. Muestra de ello es la rehabilitación y la reposición de pozos, entre ellos algunos del Sistema Lerma; la construcción de una nueva planta potabilizadora en la presa Madín; la recuperación del agua destinada al riego —y que ya no se usa para ello—, y la reparación de fugas, entre otras acciones.

Asimismo, se analizan diversas opciones para el abastecimiento a la zona metropolitana del Valle de México, las cuales podrían convertirse en una fuente adicional de abasto para la población, con el fin de dar cumplimiento al Derecho Humano al Agua.

En ese sentido, abundó, en el Estado de México ya se han entregado diversos títulos de concesión, entre los que destacan los del Comité de Agua Potable de la Comunidad Indígena de San Miguel Xaltocan, el de la comunidad del municipio de Tepetlaoxtoc (Unidad Ciudadana para el Manejo, Protección y Conservación del Agua y los Recursos Naturales AC) y el del municipio de Tezoyuca.

En lo referente a la disposición de las aguas negras, aseveró que, en coordinación con la Comisión del Agua del Estado de México y el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, se trabaja en el mejoramiento del Protocolo de Operación Conjunta para el Sistema Hidrológico del Valle de México.

Esto, aunado al monitoreo puntual y permanente de las condiciones meteorológicas, permitirá realizar una operación más adecuada y oportuna de la infraestructura de desalojo de aguas negras y de lluvia, con el fin de reducir los riesgos de desbordamientos e inundaciones en la región, en beneficio de la población.

Un aspecto fundamental para lograr este objetivo, consideró, es el adecuado manejo y disposición final de la basura, por lo que hizo un llamado general a evitar que los desechos lleguen a los canales y cuerpos de agua, debido a que se obstaculiza la libre circulación de las aguas y se impide la correcta operación del Sistema Hidrológico, lo que se traduce en riesgos de inundaciones para la población.

Finalmente, para cerrar el ciclo del agua, apuntó, desde hace más de dos años está en operación la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Atotonilco, las cuales se disponen para el riego de cultivos.