El Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (GPPRD) en la Cámara de Diputados censuró la crisis de legalidad y legitimidad generada en esta soberanía a raíz de la presentación que hizo Morena de una iniciativa que reforma el artículo 17 de la Ley Orgánica del Congreso General, relativo a la elección de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, para permitir la reelección del actual presidente Porfirio Muñoz Ledo, contraviniendo lo establecido en el ordenamiento original y que daría dicha titularidad al Partido Acción Nacional.
Antonio Ortega Martínez, integrante del GPPRD acusó que, “con la reelección de Porfirio Muñoz Ledo, de nueva cuenta se hace una ley a la medida, con dedicatoria”, dañando el principio fundamental de la generalidad de la ley y la abstracción.
“¿Recuerdan ustedes la “Ley SAT” que modificamos para que el candidato del señor (Alfonso) Romo pudiera llegar? ¿La “ley Taibo”? ¿La “Ley Octavio Romero” para que fuera director de PEMEX? ¿La “ley Bonilla”? ¿La “ley Garrote”? Y ahora la “ley Porfirio Muñoz Ledo”.
El legislador federal advirtió que –con estas acciones- el equilibrio de poderes se debilita cada vez más y ahora se ha inclinado decididamente en favor del Ejecutivo.
El Legislativo –expuso- no ha ejercido todas sus facultades de control sobre el Ejecutivo, y hay riesgos severos para nuestra democracia… La relación Congreso y Presidente, durante muchos años, fue de sumisión. La función de contrapeso y control plasmada en la Constitución fue, durante décadas, letra muerta. Basta recordar lo que era la Gran Comisión de la Cámara de Diputados.
Recordó que, ya al inicio de la Legislatura, de manera improcedente, dos diputados del mismo grupo parlamentario ocuparon la titularidad de la Junta de Coordinación Política y la presidencia de la Mesa Directiva, y en su caso la oposición resolvió no presentar candidaturas para dichos espacios en consideración a la figura de Muñoz Ledo y a la representación de Mario Delgado; pero el 5 de septiembre de 2018, se firmó un acuerdo por todos los coordinadores estableciendo que la Presidencia de la Mesa Directiva sería rotativa conforme a lo establecido a la Ley Orgánica en su artículo 17, y de acuerdo al orden decreciente de los grupos parlamentarios, lo que ahora no se cumplió por parte de Morena y Muñoz Ledo.
En su intervención, Ortega Martínez recordó que Muñoz Ledo presentó una iniciativa de reformas a la Ley Orgánica, donde –contrario a lo que hoy hace- reitera la necesidad de que la presidencia de la Mesa Directiva se asuma en orden decreciente de número de diputados.
“Creo –finalizó el perredista- que es una mala idea que el Presidente no cuide a Muñoz Ledo, que su partido mayoritariamente no lo proteja, y que él, a sí mismo, no cuide esa gran historia. Esa brillante historia está terminando mal”.