Antonio Ortega Martínez, integrante del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (GPPRD) en la Cámara de Diputados afirmó que, con la iniciativa enviada la semana pasada por Andrés Manuel López Obrador a la Cámara de Diputados para que se otorguen facultades a la Secretaría de Hacienda para modificar el Presupuesto de Egresos en una “emergencia económica” (y para la cual se convocará a sesión extraordinaria el próximo 5 de mayo a fin de aprobarla); lo que él, su partido y aliados buscan, es “dar un golpe constitucional para debilitar el equilibrio de poderes”, burlar la Carta Magna,  reacomodar las facultades y debilitar los mecanismos de autocontrol y abuso del ejercicio público antes de las elecciones federales del 2021.“No es un hecho nuevo lo que estamos viviendo en este momento con la instrucción que el Presidente ha dado para que, sobre las rodillas, sin la suficiente discusión ni  el suficiente análisis y estudio, se modifique una ley tan importante como la de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, y se logre el propósito de concentrar más capacidad, más abuso, más discrecionalidad del Ejecutivo en el manejo de los recursos públicos”, argumentó el legislador federal.

Frente a este hecho -que es grave, dijo- la Cámara de Diputados debería actuar con mucha responsabilidad, aprovechar la oportunidad y terminar de una vez por todas, con los abusos, la discrecionalidad y dejar expuestos muy claramente los límites de que, lo que aprueba la Cámara de Diputados solo puede ser modificado en situación extrema y con reglas muy claras.

Refirió que por ello resulta indispensable precisar en qué condiciones se define la crisis, la emergencia económica; la modificación del Presupuesto y cómo se reasignan recursos, además de la forma en que la Cámara de Diputados participa de manera activa sobre esta modificación cuando se supone que es una ley que esta soberanía aprueba a finales de cada año.

Creo –citó Ortega Martínez- que el Presidente está actuando con temor, con miedo a que su gestión no pueda actuar como está haciendo ahora, con absoluta discrecionalidad en el manejo de los recursos, violentando la ley, rebasando facultades de otros poderes porque intuye que puede perder la mayoría en la próxima elección y quiere resolver ese riesgo modificando la ley y dejando para la segunda mitad de su sexenio, esta facultad de que se él quien pueda destinar y manejar los recursos del Presupuesto.

No hay duda, añadió, de que la próxima será “la legislatura de la corrección”, “de la rectificación”, “de recomponer” la política pública de los errores y las fallas de un gobierno como el de López Obrador; pero muchas de estas nuevas políticas de rectificación requieren respaldo financiero, y el Presidente lo que quiere es evitarlas estableciendo una reforma que le dé absoluta libertad en el manejo de los recursos.

El perredista concretó en este sentido que lo grave de la iniciativa enviada el jueves 23 de abril por AMLO es que, aun perdiendo su partido la mayoría en la próxima Legislatura de la Cámara de Diputados, tiene de su lado a la mayoría en el Senado (que no modifica su estructura en todo el sexenio) y, por lo tanto, ninguna ley podría ser modificada si esa Cámara se mantiene en la posición de no actuar con responsabilidad y prudencia.

DEBIÓ AMLO RECONOCER ACUERDO DE CRÉDITOS POR 12 MMDD ENTRE BID Y CMN PARA IMPULSAR ECONOMÍA NACIONAL

En otro contexto el diputado Antonio Ortega Martínez, también Secretario de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados reprobó la actitud soberbia del Presidente de la República al no saludar el acuerdo de créditos pactado por el Consejo Mexicano de Negocios (integrada por 59 empresarios entre los que se encuentran Claudio X. González, Emilio Azcárraga, Alberto Bailleres, José Antonio Fernández Carvajal, Dionisio Garza Medina, Carlos Slim y Blanca Treviño, entre otros) con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Este acuerdo de Créditos pactados por 12 mmdd para apoyar a las cadenas productivas y a las micro, pequeñas y medianas empresas ante la contingencia económica, dijo, es un hecho positivo que Andrés Manuel López Obrador no entendió, que su soberbia no le permite agradecer y que lo exhibe -de nueva cuenta- como un Presidente ignorante, insensible e incapaz de responder con claridad frente a los problemas de la crisis económica”, expuso.

Antonio Ortega enfatizó que, en un acto de sensatez y agradecimiento, López Obrador debió –en la mañanera de hoy- haber reconocido la intervención del Consejo Mexicano de Negocios y el BID con este programa; haber valorado como “muy positivo” este acuerdo para aliviar la situación de medianas y pequeñas empresas, y haber apoyado esta propuesta.

El BID ha hecho un bien a México y lo tenemos que reconocer y saber apreciar: Fondear a la banca de primer piso para que actúe como “auxiliar de crédito” y pueda convertirse en “empresas de factoraje”, pagando por adelantado facturas, compromisos y deudas por cobrar.

“Sigue sin entender el grave problema que sufren la mediana y pequeñas empresas: Las deudas, las facturas por cobrar que impacta sobre cerca de 80 mil negocios que carecen de liquidez pues sus facturas, sus cobros por servicios y productos están posfechados. Lo que hizo el BID –explicó Ortega- fue ofrecer (en coordinación con el Consejo Mexicano  de Negocios), una especie de línea de crédito para que los bancos comerciales tengan recursos para adelantar el pago de esas facturas y dar liquidez a esas MiPyMes en estos momentos tan complicados y difíciles para ellas.

Es, aclaró, un “factoraje inverso”, absolutamente benéfico para el país, para las empresas y da un apoyo inmejorable en este momento a los empresarios que requieren liquidez. De hecho, enfatizó el diputado, el gobierno del Presidente López Obrador es uno de los principales deudores que posponen durante meses (y en algunos casos durante años) el pago de sus compromisos y de sus obligaciones en detrimento de esas Micro, Pequeñas y Medianas Empresas.

Por ello, finalizó el legislador federal, López Obrador dio muestra de su desinformación, que su equipo no logra enterarlo de los temas trascendentales de la vida pública y, además, evidenció ignorancia pues su reacción fue totalmente inadecuada e improcedente; pero no fueron suficientes 24 horas para que, en la “mañanera” de hoy, con modestia, con tino, rectificara; reconociera la valía de la intervención del BID y el ofrecimiento de la línea de crédito. Volvió a enredarse, mostró su soberbia, esa parte de la personalidad de que, si no gira alrededor de él, no es bien visto.

“Con toda seguridad, ahora con la escasez de recursos que tiene el gobierno, muchas de sus obligaciones se retrasarán, no va a cumplir muchos de sus compromisos y condenará a la quiebra, a las penurias, a muchas de estas empresas que requieren liquidez para funcionar”.