CHIHUAHUA, Chih.- El grupo especial conformado por la Fiscalía General del Estado (FGE), para perseguir el abigeato y otras figuras que afectan a la actividad agropecuaria en la entidad, redujo los índices delictivos gracias a la estrecha comunicación con las y los productores, informó el fiscal César Augusto Peniche Espejel en el programa Chihuahua Seguro.

Al respecto, el gobernador Javier Corral Jurado, señaló que desde el inicio de la administración, se instruyó atender las zonas más golpeadas por el robo de ganado, por las pérdidas millonarias que generó este delito.

Sobre el abigeato, Peniche Espejel destacó que actualmente se sanciona con entre 4 y 15 años de prisión, según las características del ganado que es sustraído.

“Este grupo que hemos conformado en la Fiscalía del Estado, está trabajando de manera muy estrecha con los productores, con los ganaderos, y eso es lo que ha permitido reducir en los últimos años y llevar a la baja el índice delictivo en relación al abigeato”, comentó.

Indicó que las razas que se producen en Chihuahua, angus, brangus, y angus rojo, por ejemplo, están consideradas como las mejores del país.

Otro importante sector ganadero, es el que está relacionado con la producción de leche, agregó.

“A lo largo de estos años se ha logrado especializar a estos grupos, hemos tenido conversaciones con asociaciones ganaderas, de tal manera que están debidamente capacitados en el manejo de las guías y aretes”, observó.

Resaltó que eso ha permitido dar golpes específicos, a quienes generan ese tipo de intranquilidad en el sector agropecuario.

Con relación al robo de nuez, el fiscal dijo que es un delito considerado estacional, ya que se presenta de octubre a diciembre de cada año.

Por ello –compartió-, durante 2020 la FGE sostuvo reuniones con personas productoras en Jiménez, Delicias, Rosales y Ahumada, y obtuvo grandes resultados.

“Este año hubo una muy baja incidencia, se tuvieron varios detenidos, se recuperaron 3 toneladas de producto y afortunadamente se lograron desactivar a estos grupos”, expuso.

Añadió que al igual que en el caso del abigeato, quienes se dedican al robo de nuez se mueven de manera furtiva, durante la noche, y eso complica su persecución, debido a la gran extensión territorial del estado.

“La gran fórmula ha sido la comunicación con los productores nogaleros y ganaderos. Eso es lo que ha permitido reducir significativamente este segmento de delitos”, destacó.

Informó que en esas reuniones participó la Agencia Estatal de Investigación, la Comisión Estatal de Seguridad y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, con el objetivo de implementar operativos nocturnos y filtros en puntos estratégicos, detectando el movimiento ilegal, y desde luego la retención y recuperación del producto.

En cuanto al fraude a productores agropecuarios, el fiscal Peniche Espejel dio a conocer que se trata de una figura que constantemente afecta a las y los productores del campo.

“Gente que llega particularmente del centro del país, hacen una primera operación comercial, la pagan al contado, recogen todo, y aparentemente todo está bien. Luego hacen una segunda compra y de la misma manera, pagan al contado, recogen la mercancía y se la llevan”, describió.

Pero después, hace una oferta por una producción mayor, una cantidad mucho más importante y ahí es donde se genera el fraude agropecuario: “se llevan la mercancía, quedan de regresar al día siguiente para pagarla o dejan algún documento para garantizar el pago, y ese pago pues lamentablemente nunca llega”, advirtió.

Sin embargo, en la Fiscalía del Estado se reciben las denuncias, y se han perseguido a las personas responsables hasta el estado de Jalisco y Ciudad de México.

“Hemos hecho varias detenciones en contra de estos defraudadores y varios de ellos permanecen actualmente en la cárcel, y ahora pues en la tarea en la que estamos es tratar de recuperar el recurso, el dinero, que quedaron a deber a los productores”, resaltó.

No obstante, que esta práctica delictiva debe ser socializada con el Poder Judicial, ya que pese a ser un fraude, en algunas ocasiones la consideran una operación netamente civil, cuando “realmente la intención es despojar a los productores de su producto y generarles una lesión”, observó el fiscal.