La diputada Silvia Garza Galván, subcoordinadora de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del PAN, dijo que desde 1956 se hablaba que el cenit del negocio petrolero llegaría a principios del siglo XXI, que los combustibles fósiles desaparecerían, que en 2050 Europa dependerá más de las energías renovables y México sigue pensando en el petróleo como piedra angular de su futuro.
Al inaugurar el foro sobre “El Proyecto de la Refinería de Dos Bocas”, la legisladora puntualizó que “el mundo está cambiando y lo quiere hacer sin petróleo, pensando que el tiempo del oro negro llegó finalmente al ocaso e inicia un proceso de renovación tecnológica que haría del combustible un bien innecesario”.
Por tal razón, es indispensable que el proyecto de la refinería a construirse en Paraíso, Tabasco, sea compatible con las metas que se ha planteado en materia de cambio climático, porque el éxito como especie depende de lo que se haga hoy para contrarrestar los volúmenes de gases de efecto invernadero que se emiten a la atmósfera.
Consideró que lo primordial es modernizar las refinerías que existen, ya que la transición de vehículos híbridos y eléctricos nos obliga a hacerlo. “Debemos adecuar y modernizar las que ya tenemos y después poner más. Analizar con cuidado y hacer transparente los proyectos nos dará la garantía de llegar al éxito y, sobre todo, que el dinero de los impuestos esté bien invertido”.
Subrayó que de acuerdo con expertos, el lugar donde se pretende edificar la refinería requiere de un relleno, de por lo menos 15 millones de metros cúbicos, y levantamientos de una cuota de más de 3.4 metros; además, es importante que la refinería esté conectada a un ducto transístmico para suministrar la costa del Pacífico, donde está el mayor balance negativo para el suministro de diésel y gasolina.
Comentó que estos proyectos tendrán un fin exitoso cuando se aprenda a escuchar a los expertos y cuando la clase política dialogue y llegue a puntos de encuentro entre todos los partidos.
Puntualizó que el objetivo del foro es analizar costos y beneficios de su construcción, así como tiempos reales; porque una obra de esta magnitud no sólo incide en los territorios del sureste, también tiene repercusiones para toda la nación, tanto por el presupuesto que requiere como por el marco regulatorio que le aplica.
Garza Galván reconoció que es fundamental impulsar al sector energético porque se asegura que el crecimiento sea integral y sustentable. Mencionó que Tabasco tiene problemas serios de contaminación, por lo que hay que revisar bien el proyecto, porque las nuevas construcciones se tienen que edificar pensando en el calentamiento global.
La diputada Ediltrudis Rodríguez Arellano (Morena), integrante de la Comisión del Medio Ambiente, Sustentabilidad, Cambio Climático y Recursos Naturales, expresó que es importante tener una perspectiva multidisciplinaria de la construcción de la refinería, porque el respeto a la naturaleza y las políticas públicas son temas que deben estar equilibrados.
Agregó que es fundamental superar el déficit energético, por lo que es necesario invertir en infraestructura tomando en cuenta la adecuada explotación de los recursos, porque la falta de inversión en el sector ha castigado al país enormemente.
“Usar como escudo el daño al medio ambiente para no fortalecer Pemex, pilar en la economía del país, sería una barrera de nuestro desarrollo”.
Puntualizó que el gobierno decidió tomar un nuevo rumbo en la forma de aplicar la normatividad ambiental, un ejemplo es el aeropuerto de Texcoco, donde se dio prioridad a la protección del ambiente y del lago, en el caso de la refinería no todo está perdido, la ley establece que bajo estas acciones se pueden realizar estudios de impacto ambiental.
“Los legisladores estamos moral y legalmente obligados para conformarnos en ejemplo al solicitar a quienes estén implicados para que esclarezcan temas abiertos. Con esta acción podemos lograr un equilibrio entre el medio ambiente y el progreso”.
La diputada Nohemí Alemán Hernández (PAN), secretaria de la Comisión de Recuerdos Hidráulicos, destacó la importancia de estos foros porque brindan la oportunidad de analizar la factibilidad de proyectos.
“Escucharemos todas las voces; las propuestas de los especialistas se tomarán en cuenta”.
El diputado José Del Carmen Gómez Quej (PAN), secretario de la Comisión de Energía, dijo estar de acuerdo en que la obra se realice porque traerá beneficios para la zona; sin embargo, expresó su preocupación porque aún no conocen el proyecto. “El gobierno debe tomar en cuenta las opiniones de todos”.
El también secretario de esta misma, diputado Hernán Salinas Wolberg (PAN), consideró preocupante que un estudio económico del Instituto Mexicano del Petróleo señala que no es un proyecto factible para el país desde el punto de vista técnico y económico.
Porque, agregó, los ingresos que se calculan por la venta de productos y subproductos no cubren los costos de inversión, operación, mantenimiento e impuestos que se ejercerían por la operación de la infraestructura en un periodo de 20 años. Es decir, es más lo que se invertirá en el proyecto que lo que se obtendrá de los ingresos posibles, lo que obliga a replantear el alcance del proyecto.
Se habla de refinar 340 mil barriles diarios, la pregunta es: ¿Tenemos el crudo suficiente para eso? ¿Estamos generando un exceso de capacidad de inversión que no se va a ocupar?
“En la Comisión de Energía no coincidimos con el planteamiento que se está haciendo. Le haríamos un favor al país si nos dedicamos a mejorar la capacidad de las refinerías ya existentes antes de pensar en nuevos proyectos”, añadió.
Mario Mata Carrasco, diputado del PAN, destacó la importancia de este foro para el desarrollo del país, “sabemos que el efecto multiplicador de la inversión gubernamental es la base para el desarrollo económico; por ello, nos preocupa y ocupa que los recursos estén bien orientados”.
Javier Govea Soria, representante de GMB Abogados, apuntó que Pemex Transformación, a través de un contratista, inició la preparación de obra de la refinería sin contar con la autorización de impacto y riesgo ambiental, ni cambio de uso de suelo de los terrenos forestales. Por ello, la Agencia de Seguridad de Energía y Ambiente (ASEA) ya ejercitó acción administrativa, con una sanción a la empresa que empezó el proyecto, para que despliegue un programa de reforestación de mangle y preservación de flora y fauna.
Deben considerarse los riesgos intrínsecos de la construcción y operación de la refinería. Propuso “reflexionar para que el proyecto se realice cumpliendo las obligaciones en materia ambiental, por el cambio de uso de suelo en terrenos forestales, sobre el sistema de administración de seguridad ambiental y operativa, así como de la vida silvestre” y proteger la salud de los habitantes.
Asimismo, tener en cuenta la responsabilidad de Pemex Transformación por colocarla en ese sitio y debido a las futuras afectaciones al entorno, a fin de prever las acciones de mitigación y prevención del medio ambiente y regulación de los procesos.
Carlos López Andrade, director de Operaciones del Grupo Empresarial México, indicó que un proyecto de esta magnitud requiere de 84 meses para realizarlo y operar, aunque se prevén 36 meses, con una diferencia de 48 meses, de acuerdo con lo que establecen los estándares internacionales para una obra de esta índole.
El proyecto, aseguró, no sólo es la refinería sino requiere de otras operaciones e inversiones logísticas, como los contratos, si se necesitan buques para el cabotaje y si habrá adecuaciones de los puertos. “No es la manera más ortodoxa para haber iniciado la construcción, pero estamos a tiempo de retomar el camino y que se ejecute con apego a las mejores prácticas”.
Destacó que se debe identificar la factibilidad técnica, jurídica y económica para la viabilidad del proyecto, análisis de riesgo y actualización del esquema de negocio, que incluya la mitigación del impacto ambiental. Son los factores más importantes para realizarlo.
Norberto Guevara Ortiz, consultor en logística, pidió aprovechar la infraestructura del país para aligerar los costos en el transporte, pero “si se deja como se ubica actualmente habrá problemas en su traslado y no se cumplirán las expectativas”.
Puntualizó que Dos Bocas da una alternativa para aligerar movimientos de traslado hacia Salina Cruz, Veracruz y la Costa del Pacífico; sin embargo, representa un reto de gran calado, ya que “el puerto no da para meter entre 40 a 45 mil toneladas”.
José Manuel Galindo, representante del Colegio de Biólogos de México, expresó que la utilización de energía se ha incrementado y el país sigue siendo dependiente del petróleo, pero las reservas del crudo van a la baja.
Añadió que este proyecto representa un riesgo para los ecosistemas, en particular, de los humedales que existen en Tabasco. Por ello, externó su preocupación por la construcción de la refinería y afirmó que se debe hacer un análisis respecto de si es necesaria o no.
Preguntó si es válido hacer una infraestructura tan cara y de tal tamaño, pues al final del día nos podemos quedar sin materia prima y sí se cumplen los compromisos internacionales en materia de cambio climático y de reducción de emisiones de efecto invernadero. “Evidentemente una refinería no estaría cumpliendo con la premisa de usar y promover fuentes limpias”.
El representante del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Gustavo Alanís Ortega, estableció que todos los proyectos que se pretendan desarrollar deben cumplir con la ley ambiental, solo así se protegerá el patrimonio natural del país.
Recordó que en noviembre de 2018 Cemda interpuso dos denuncias por el desmonte ilegal en el predio donde se pretende construir la refinería.
Puntualizó que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), responsable de otorgar permisos en proyectos de hidrocarburos, realizó una visita de inspección al lugar y recomendó abstenerse de inmediato de continuar con las actividades de desmonte; elaborar un estudio de daño ambiental y acreditar que se obtuvieron los permisos necesarios.
Al abordar los aspectos sociales, Andrés Flores Montalvo, del World Resources Institute, recomendó estudios sobre impactos ambientales, degradación, calidad ambiental y del aire, impactos en la salud que se generarían, sobre degradación de recursos naturales, residuos peligrosos, contaminación del agua, temas de justicia social porque siempre los afectados son las comunidades más pobres: los indígenas.