Cifras de homicidios de 2022 revelan la urgencia de adoptar políticas de seguridad civiles a nivel local, así como de atender la problemática del uso de armas en México

Nacional
  • Datos preliminares de homicidios del año 2022 publicados hoy por el INEGI sugieren disminución nacional, pero urge atender el alza de violencia homicida a nivel local.
  • Es alarmante que en 7 de cada 10 homicidios cometidos en 2022 se haya usado armas de fuego: urge transparentar los registros de armas en México y diseñar políticas de desarme y prevención de la violencia armada.
  • Disminuir la violencia letal en México pasa por impulsar la vía civil de la seguridad pública y fortalecimiento del sistema de justicia.

Según datos preliminares del INEGI, este 2022 México registró la tasa de homicidios a nivel nacional más baja desde 2017, con 25 por cada 100 mil habitantes, lo que corresponde a un total de 32,223 homicidios, es decir: 10% menos que en 2021.

Tomando en cuenta que estos valores pueden cambiar al momento de publicarse las cifras definitivas, en octubre, los datos presentados hoy nos muestran un panorama general presumiblemente alentador pero, pese a estas posibles reducciones, los mismos datos arrojan que la estrategia actual de seguridad sigue teniendo como resultado el aumento de la violencia a nivel local, como en los casos de Colima y Guanajuato.

En México Unido Contra la Delincuencia (MUCD) destacamos la urgente necesidad de no perder de vista aspectos de fondo que perpetúan la continuidad de una grave crisis de inseguridad y violencia, vinculada directamente a contexto de alta impunidad.

Urge establecer estrategias de seguridad a nivel local para reducir los asesinatos

Para 2022, a nivel estatal, Colima fue la entidad con la tasa más alta de homicidios: 113 por cada 100 mil habitantes, seguida por Zacatecas, con 87, Baja California, con 70 y Guanajuato, con 68. Se trata de cuatro estados que, por lo menos los últimos dos años (2021-2022) se han mantenido entre las 5 entidades federativas más letales para su población.

Adicionalmente, destacan tres entidades federativas que presentaron un preocupante crecimiento en la cantidad de casos de asesinatos: Colima, con +43%, Hidalgo, con +32% y Nuevo León, con +30%. Mientras que Campeche y Colima presentaron los máximos históricos de casos de homicidios de sus respectivas poblaciones, con 110 y 867 casos respectivamente.

En MUCD entendemos que la violencia letal se expresa de forma distinta en cada territorio y es diversa dependiendo de las víctimas, por lo que cada demarcación requiere políticas preventivas basadas en evidencia para garantizar que se atienden sus necesidades específicas.

En el caso de cada entidad es necesario evaluar la efectividad real de las políticas de seguridad actuales, tendientes a la militarización, pues lo que se requiere, sin duda, son políticas de seguridad ciudadana que prioricen la prevención del delito, así como su adecuada investigación, persecución y sanción; en las que se priorice el bienestar de las personas y sus comunidades, así como el adecuado funcionamiento de las instituciones de seguridad pública y procuración de justicia.

El uso de armas de fuego para asesinar en México es alarmante: 7 de cada 10 homicidios son con armas de fuego

En 2022, 68% de homicidios registrados fueron cometidos por disparo de arma de fuego, esto incluye las categorías del INEGI: Agresión con disparo de arma corta; agresión con disparo de rifle, escopeta y arma larga; agresión con material explosivo y, abrumadoramente: agresión con disparo de otras armas de fuego y las no especificadas.

Como lo hemos advertido antes: la amplia e indiscriminada disponibilidad de armas de fuego y municiones es uno de los principales determinantes de la inseguridad, la incidencia delictiva y la violencia en México.

Es urgente una estrategia nacional de reducción de la violencia armada que incluya registros de armas de fuego confiables que permitan conocer la magnitud del problema; mecanismos efectivos y profesionales de coordinación para el control de armas; políticas públicas de prevención de la violencia armada diseñadas con base en evidencia; y más y mejores programas de desarme.

Se requiere evaluar la evidencia sobre disminuciones en violencia letal

Las cifras publicadas este martes por el INEGI ofrecen elementos para realizar un primer análisis que evalúe cuáles fueron las medidas relacionadas con la reducción -hasta ahora preliminar- de la violencia letal en México.

Mientras que las entidades con mayores disminuciones en el número de casos de asesinatos en su territorio fueron Tamaulipas 37%, Veracruz 32% y Ciudad de México 31%; siete entidades registraron mínimos históricos en el total de casos registrados: Ciudad de México, con 742 casos; Coahuila, con 169; Durango, con 125; Guerrero, con 1,378; Sinaloa, con 558; Tamaulipas, con 467 y Veracruz, con 641.

Es momento de que la sociedad civil, en conjunto con los gobiernos locales y federal, replanteen la política de seguridad pública, con enfoque ciudadano, para reforzar las medidas preventivas que efectivamente contribuyen a la disminución de la violencia e inseguridad en el país. En MUCD, estamos ciertas de que una vía necesaria y urgente para continuar con esta disminución de los homicidios y el uso de armas de fuego, es el retiro de las Fuerzas Armadas de las tareas de seguridad pública.

La permanencia de las FFAA en estas tareas ha demostrado que su participación no ha contribuido a disminuir la inseguridad ni la violencia.

Las cifras hoy mostradas por el INEGI deben ser analizadas con cautela, pues México aún vive una crisis de violencia y seguridad alarmantes. Las propuestas que realizan las organizaciones de la sociedad civil deben ser consideradas para cambiar el rumbo de la actual política de seguridad, pues la militarización ha demostrado no ser la solución. ¡Se requiere un enfoque de seguridad ciudadana!