El vacío en materia de políticas de Estado debe cubrirse considerando la ciencia, la tecnología y la cultura como un trinomio fundamental de promoción del bienestar social, sostuvo el doctor Jesús Álvarez Calderón, Profesor Distinguido de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Al dictar la conferencia Una visión desde las ciencias básicas y la ingeniería, dictada como parte del Foro 45 años de la UAM: Retos y futuro, el investigador refirió que en términos generales existen dos grandes formas de insertarse en el mundo profesional, ya sea como mano de obra barata o en la gestión de productos y servicios de alto valor agregado y para eso se requieren instituciones con estándares académicos altos.

El docente del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica señaló que desde su creación, las áreas de ingeniería de la UAM se han caracterizado por un modelo interdisciplinar que consagra la teoría y la práctica, teniendo el método científico como denominador común, un binomio indisoluble entre entender y resolver.

El doctor en ingeniería química por la Universidad de Minnesota discurrió por la historia de la creación de estas áreas en las principales universidades de México, así como sobre las políticas públicas que incentivaron la creación de centros de investigación, subrayando que estos esfuerzos titánicos resultaron, por ejemplo, en la creación del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), una iniciativa que constituyó un gran paso en sus inicios, aunque no contaba con una visión a largo plazo.

Álvarez Calderón afirmó que la investigación en cualquier área promueve la asimilación, el dominio, la generación y la aplicación de conocimiento, pero también el pensamiento crítico, la independencia y la creatividad.

El presente plantea desafíos importantes, ya que existen críticas respecto de la pérdida en la identificación de los investigadores con sus instituciones, la imposición de criterios e indicadores, así como la atomización del trabajo académico individual sobre el colectivo.

Por otro lado, refirió que el modelo de enseñanza actual no estimula de manera suficiente el desarrollo tecnológico y la innovación, ya que muchos posgrados existen porque los investigadores los necesitan para promoverse en los tabuladores institucionales y nacionales.

Aunque los estudiantes y profesionales deben hacer frente a un futuro incierto dentro del mercado laboral y la escasez de la demanda para la investigación, apuntó que también deben saber que los ámbitos para el ejercicio profesional de estas áreas son muy amplios.

Una de las tareas pendientes en la UAM será revisar las licenciaturas y los planes de estudio, atendiendo la revolución de la informática y la biotecnología, entre otras áreas, con el fin de “insertarnos con una acción directa y crítica que impacte positivamente a la sociedad”.

Este foro es una gran oportunidad para “plantearnos hacia dónde vamos como Institución”, un aniversario que debe de celebrarse ya que la Casa abierta al tiempo es una universidad pública cuyos egresados son un gran motor de cambio.