El bienestar humano y planetario debe ser el eje rector en el diseño de una política de fomento de la inteligencia artificial en México, recomendó el doctor Christian Lemaître León, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Al participar en los Foros académicos: La investigación UAM presente ante la pandemia, el académico del Departamento de Tecnologías de la Información de la Unidad Cuajimalpa refirió que desde hace un par de años se han adelantado discusiones sobre ética e inteligencia artificial responsable.

Al ser un tema central existe gran cantidad de manifiestos, reglamentos y comités en los niveles multilateral, estatal, empresarial y civil, lo cual implica que hay una conciencia de la importancia de estos asuntos, aunque no basta con tener códigos, sino también procedimientos para que sean aplicados.

Entre los esfuerzos realizados en este rubro está la creación, en junio de este año, de la Alianza Global sobre la Inteligencia Artificial (AGIA), en la que México participa al lado de Alemania, Australia, Canadá, Corea del Sur, Eslovenia, Estados Unidos, Francia, India, Italia, Japón, Gran Bretaña, Nueva Zelandia y Singapur.

Lemaître León, integrante del grupo de nueve representantes del país en la AGIA, destacó que dicha asociación apoya el desarrollo y el uso responsable y centrado en los seres humanos de la inteligencia artificial, con base en los derechos humanos, las libertades fundamentales y los valores democráticos comunes, como recomienda la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El doctor en Informática por la Universidad de París 6 reconoció que hay una euforia global alrededor de dicho campo que ha provocado miedo hacia los agentes artificiales malévolos, así como un lado negativo que se traduce en una enorme documentación de malos usos de programas que están afectando los derechos humanos, sobre todo.

“Muchas personas se sienten amenazadas de quedar desempleadas por culpa de la inteligencia artificial, como ocurrió en el siglo XIX en distintas épocas de la automatización y la mecanización de los procesos de producción, mientras otras se sienten vigiladas en su intimidad y manipuladas en su percepción de la realidad, perdiendo así autonomía”.

La población se percata de que se ha convertido en adicta a ciertas plataformas – como el teléfono celular o la laptop– debido a que el diseño de las aplicaciones está enfocado a ello, lo cual está bien estudiado en psicología y es llevado a cabo en forma sistemática por las grandes empresas.

En el ámbito empresarial ha surgido una multitud de industrias que comercializa y desarrolla productos basados en la inteligencia artificial, buscando automatizar ciertos mecanismos, incluidos la evaluación de personal; los sistemas de predicción y la toma de decisiones a partir de programas apoyados en redes neuronales profundas más o menos sofisticadas, cuyos programas deben ser entrenados a partir de información de casos conocidos para poder fusionar esos problemas.

“Eso es una cualidad, pero también una debilidad muy grande, ya que la mayoría de estas colecciones de datos es de dudosa calidad porque no hay todavía una reglamentación precisa que la asegure, sin sesgos de tipo alguno”.

Otro aspecto ha sido la gobernanza de los datos en un mundo digital donde se transmiten, reciben, almacenan, agrupan, modifican, seleccionan y alteran, lo que ha llevado a la reglamentación de la defensa de los derechos humanos a la privacidad de la información personal.

Sin embargo, también existe un lado positivo que involucra el uso responsable de la inteligencia artificial centrada en los seres humanos, que viene de la cibernética sobre la ética en la modernización y la innovación electrónica.

La cibernética es la simulación del discernimiento humano en una máquina, de manera que sea eficiente en el proceso de identificar y utilizar el correcto fragmento de conocimiento en un determinado paso relacionado con la solución de un problema.

Por lo tanto abarca un amplio conjunto de especialidades de ciencias, ingeniería y computación asociado a otras ramas del saber: filosofía, psicología, neurociencia, lingüística, sociología, economía y matemáticas.

En esta sesión, los Foros académicos: La Investigación UAM presente ante la pandemia tuvieron como tema La necesidad de una inteligencia artificial responsable, con la participación como moderador del doctor Sergio Revah Moiseev, titular de la Dirección de Apoyo a la Investigación de la Casa abierta al tiempo.

Esta iniciativa promovida por la Rectoría General de la Casa abierta al tiempo se realizará en su segunda temporada todos los jueves hasta el 10 de diciembre, a las 17:00 horas, transmitida por los canales oficiales: www.facebook.com/uam.mx

y www.youtube.com/user/UAMVIDEOS