La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el Sindicato Independiente de Trabajadores de esta casa de estudios (SITUAM) avanzaron este jueves en el análisis de la propuesta de la institución, relacionada con el cumplimiento del Contrato Colectivo de Trabajo y acodaron un receso para continuar con dicha revisión en los próximos días.

El doctor José Antonio De los Reyes Heredia, secretario general de la Casa abierta al tiempo, consideró que “hay coincidencias” con la organización gremial respecto del proyecto de Convenio General –entregado en la anterior reunión– en el que se dio respuesta a 25 puntos propuestos por el Sindicato para atender el segundo pliego petitorio (cumplimiento del contrato colectivo de trabajo), no obstante que este último planteó algunas diferencias.

La representación de la Universidad analizará las observaciones para hacer algunos ajustes, “en el entendido de que lo esencial de la propuesta que tiene que ver con el segundo emplazamiento, prácticamente es coincidente entre ambas partes”, por lo que “esperaremos la valoración por las instancias sindicales”.

Sobre el tema salarial, el secretario general de la Universidad reiteró que la UAM “ya no puede ir más allá del 6.45 que ya ha ofrecido”, además de que ha dado respuesta a todas las inquietudes del Sindicato y “prácticamente tendríamos ya terminadas todas nuestras propuestas en cuanto a los contenidos y la atención a los dos emplazamientos a huelga que ha planteado el SITUAM”.

El doctor De los Reyes Heredia expresó su preocupación por la situación que vive la Institución, debido a que las afectaciones económicas son cada vez mayores, por ejemplo, hay proyectos que tienen que ver con análisis de tejidos para estudiar enfermedades como el cáncer o fármacos y ahí “podríamos hablar de decenas o cientos de miles de pesos, dependiendo de cada uno de ellos”.

Y si lo “multiplicamos por número de proyectos” el costo es enorme para esta casa de estudios, en tanto que los profesores y sobre todo los alumnos que realizan sus trabajos terminales de licenciatura y de posgrado, resienten los retrasos en el desarrollo de sus tesis de maestría y doctorado.

Investigaciones asociadas a las ciencias biológicas, de la salud y de materiales, entre otras, fueron interrumpidas de manera drástica y tendrán que retomarse desde cero, lo que significa “una inversión que tendrán que hacer las diversas comunidades académicas”, lamentó.

Otras afectaciones radican en la interrupción de clases de los más de 58 mil 600 alumnos, así como de muchos programas de difusión de la cultura “que impactan también en la sociedad en su conjunto”.

El Secretario General urgió al Sindicato a seguir negociando y alcanzar acuerdos para que este movimiento de huelga cese y la comunidad universitaria pueda regresar a laborar en el menor tiempo posible.

“La Universidad ya no aguanta mucho estar cerrada; hemos sufrido los embates de este conflicto laboral” y esto se resiente de manera particular cuando se ajusta el calendario, pues los ritmos escolares resultan perjudicados de manera muy importante porque se reducen los periodos de descanso y eso va en contra del rendimiento de los alumnos y también de los propios académicos.

De acuerdo con su valoración de la reunión conciliatoria de este jueves, particularmente del segundo emplazamiento, dijo que en la mayoría de los puntos “hay coincidencias”, por lo que “esperamos que esto cristalice en algunos acuerdos que podamos concretar a la brevedad, lo que dependerá, en todo caso, del Sindicato que es el que puede levantar esta huelga”.