Aumentan las judicializaciones por homicidios dolosos en Ciudad de México, pero persisten retos

Metrópoli

La Estrategia contra los homicidios dolosos implementada en Ciudad de México, a través de las Unidades Criminalísticas de Proximidad (UCP), ha permitido la captura de 386 presuntos homicidas. De esta manera, la Estrategia podría convertirse en un modelo replicable por las autoridades de todo el país que asuman el compromiso de disminuir la impunidad y disuadir la comisión de delitos.

Así lo estableció Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad (ONC), al señalar que este tipo de esfuerzos son necesarios para atender la evolución de la violencia y delincuencia en México.

Destacó la urgencia de implementar este tipo de estrategias para fortalecer la procuración de justicia, especialmente a la luz de una deficiente política de seguridad y del debilitamiento de la Fiscalía General de la República (FGR) durante la actual administración federal.

En ese sentido, Francisco Rivas consideró que los aislados esfuerzos locales deben ser reconocidos como el que se lleva a cabo en Ciudad de México con la implementación de la Estrategia contra los homicidios dolosos, que nació de la apertura de la Fiscalía General de Justicia capitalina (FGJCDMX) con el ONC, la asistencia técnica de la Agregaduría de Seguridad Interior de la Embajada de Francia y el apoyo de la Fundación Naumann, que ha logrado resultados tangibles en tiempos relativamente breves.

Al presentar el segundo Reporte del acompañamiento ciudadano a la Estrategia contra los homicidios dolosos, Rivas destacó que se rediseñó el sistema con el que se investiga este delito, se desarrollaron indicadores, capacitación y sistemas de acompañamiento para el personal de las UCP que están integradas por Policías de Investigación (PDI), Agentes del Ministerio Público (MP) y Peritos que actúan de forma coordinada con la intención de optimizar la investigación inicial lo que permite aprovechar lo previsto en el Código Nacional de Procedimientos Penales.

De esta manera, las células UCP se hacen responsables de la investigación del homicidio desde la noticia criminal hasta la presentación del caso en los tribunales, con lo que se pretende incrementar a corto plazo la capacidad de respuesta de la Fiscalía y, por ende, aumentar la cantidad de carpetas de investigación judicializadas y como objetivo de largo alcance, reducir la impunidad y disuadir la comisión de esta conducta.

Dicha estrategia, destacó el director del ONC, comenzó a rendir frutos rápidamente. A 25 meses de su implementación, las UCP iniciaron 1,247 carpetas de investigación por homicidio doloso, de las cuales se han judicializado el 23% de ellas. Este esfuerzo permitió crear por primera vez una línea base para medir con claridad los avances subsecuentes de este proyecto.

“Entre los principales resultados debemos destacar que el 47% de las judicializaciones se logró sin tener a la vista al sospechoso, es decir, derivado de una investigación, en oposición a los casos donde se detiene a un presunto responsable en flagrancia del delito”, indicó.

Ello es posible, añadió, gracias a la ciencia de peritos, la investigación de campo y gabinete de los Policías de Investigación y la habilidad jurídica de los Ministerios Públicos.

Sin embargo, reconoció que a pesar de la velocidad para lograr judicializaciones «sin detenido», solamente el 11% de las carpetas iniciadas en las UCP han logrado activar órdenes de aprehensión.

El Reporte destaca que el modelo ha evolucionado para evitar el congelamiento de las investigaciones. Se han creado «comandancias» territoriales para perfeccionar y dar continuidad a las investigaciones iniciadas en las UCP, apenas unos minutos después de ocurridos los hechos.

No debe sorprender que en Ciudad de México la tasa de víctimas por homicidio doloso disminuyó 37% en el primer trimestre de 2022, respecto al mismo periodo del año anterior. Asimismo, los homicidios dolosos bajaron en 14 de las 16 alcaldías.

Este proyecto ha madurado gracias al compromiso y entusiasmo del personal sustantivo. Sin embargo, advirtió, la persistente escasez de suministros materiales para que el personal realice sus labores. Al respecto, alertó que casi un tercio de los PDI adscritos a las UCP estaban desarmados al 31 de agosto de 2021 y que la dotación de combustible continúa sin atender las necesidades operativas de cada UCP.

Rivas aseveró que este es un desafío inocultable, que puede comprometer el éxito de tan loable proyecto al limitar la efectividad de la Estrategia y vulnerar los derechos del personal.

El reporte también documentó el sistema de incentivos que provee la FGJCDMX al personal de las UCP. Identificó que los PDI de la CDMX ganan el sexto mejor salario en comparación con el resto del país. Los agentes del MP ganan el quinto mejor salario y el personal pericial de la CDMX, el séptimo mejor, respectivamente.

En este sentido, el informe señala que la mayor proporción del dinero que percibe el personal proviene de «compensaciones» y no del salario bruto. Al finalizar la vida laboral, los ingresos por jubilación o pensión dependen solo del salario tabular bruto. “El Servicio Profesional de Carrera es un paso en la dirección correcta, pero hay que afinarlo si se pretende construir uno que premie adecuadamente al personal por sus méritos”, sentenció Francisco Rivas.

La Estrategia contra los homicidios dolosos es un modelo que puede ser replicado en diversas entidades federativas. Sin embargo, se debe continuar fortaleciendo si se quieren obtener mejores resultados para las víctimas, así como mejores condiciones laborales para policías de investigación, ministerios públicos y peritos especializados.

El ONC refrendó su compromiso de acompañar la Estrategia contra los homicidios dolosos y formuló algunas recomendaciones para mejorar su efectividad, tales como:

  1. Implementar un modelo permanente de capacitación centrado en un enfoque micro que le permita al personal de las UCP llevar a la práctica de inmediato lo aprendido sin generar cargas adicionales de trabajo.
  2. Realizar un monitoreo riguroso del trámite y desenlace de las carpetas de investigación en los juzgados penales como parte del programa de acompañamiento del ONC.
  3. Establecer una métrica de desempeño que permita relacionar el esfuerzo invertido versus los logros judiciales obtenidos (sentencias).
  4. Identificar las mejores prácticas de los distintos modelos de gestión de las UCP para generar criterios de homologación aplicables a nuevas UCP.
  5. Resolver los déficitsadministrativosrelacionadoscon elcombustible de las patrullas y la provisión de armas de fuego para los policías de investigación.
  6. Incrementar la proporción de carpetas de investigación que son resultado de un trabajo de investigación y no de la flagrancia.

Francisco Rivas lamentó que ni la federación, ni la mayoría de los gobiernos locales estén dispuestos a abrirse, a colaborar con la sociedad civil, a mejorar el desempeño de sus funcionarios. Por ello exhortó a las autoridades de procuración de justicia a que vean la Estrategia contra los homicidios dolosos en Ciudad de México, como un ejemplo de trabajo colaborativo por el bien de la sociedad.