Asesinato de Humberto Amezcua en Jalisco no debe quedar impune, Rubén Moreira reclama indolencia de autoridades estatales y pedirá intervención federal

Política
  • Jalisco vive una gran crisis de inseguridad y es uno de los lugares más violentos del país.
  • Hay responsabilidad del gobierno del estado en el fallecimiento de Humberto Amezcua candidato del PRI a la alcaldía de Pihuamo.
  • Jalisco es un lugar sin gobierno y una trampa mortal para hacer política.
  • La bancada priista condena los ataques y descalificaciones que desde el gobierno se lanzan contra Laura Haro.

Rubén Moreira, diputado federal y líder de la bancada del PRI en San Lázaro, afirmó que no quedará impune el crimen cometido contra su compañero Humberto Amezcua Bautista, quien fuera asesinado a mansalva el pasado 15 de marzo. A casi un mes del homicidio, señaló el congresista, no se ha capturado a los criminales y advirtió que es evidente que el gobernador Enrique Alfaro apuesta al olvido.

Humberto Amezcua recibió varios disparos al salir de su domicilio, él pretendía contender en reelección por la alcaldía de Pihuamo, un pueblo de Jalisco, ubicado al sur del estado y muy cercano a los violentos estados de Colima y Michoacán, una zona de extremo peligro y donde las autoridades de los tres estados han mostrado una gran indolencia en el combate al crimen.

El legislador priista anunció que la bancada de su partido en San Lázaro, protestará el próximo martes en contra de la indolencia del gobierno de Jalisco y pedirá que las autoridades federales intervengan para auxiliar en la investigación. Dijo “no confiamos en Alfaro, politiza todo, teme a los criminales, requerimos que gente seria intervenga en el caso”.

Moreira Valdez recordó que el día de su asesinato, Humberto Amezcua se quejó de amenazas y que Juan Antonio Padilla, presidente del CDE, pidió ayuda, sin éxito, al gobierno del estado. Aclaró que hay constancia de ello en diversos medios de comunicación, y no descarto que se denuncie tan terrible y grave omisión.

El congresista hizo una descripción de la situación que vive Jalisco: “el año pasado (2023) asesinaron a 1,441 personas, sin contar las encontradas en fosas clandestinas, además desaparecieron en el mismo período más de 2 mil personas. “La situación es tan difícil que tienen un municipio sin gobierno y amplias zonas de la entidad son dominadas por las bandas delictivas, allí ni el gobernador puede entrar”, destacó.

Legisladores del PRI señalaron que el gobierno del estado ocupa el tiempo en descalificar y atacar a los opositores en lugar de combatir al crimen o resolver los homicidios. Puntualizaron que “para el gobernador Alfaro lo más importante es imponer al candidato de MC en el gobierno del estado y en esa lógica no quiere molestar a los criminales y alterar perversos equilibrios”.

Para la bancada del PRI es preocupante que funcionarios del gobierno no atiendan los reclamos de la legisladora y candidata Laura Haro, quien de manera valiente ha condenado la violencia en la entidad y en particular el homicidio de Héctor Amezcua. Al respecto dijeron: “la gente de Alfaro tiene la irresponsable costumbre de minimizar y descalificar, es una lástima que Jalisco tenga un gobierno de segunda”.

Durante el sexenio de Enrique Alfaro el crimen se ha consolidado en todo el territorio y se han suscitado innumerables crímenes que quedan en la impunidad, entre ellos el de un exgobernador y el de los jóvenes que laboraban en los llamados “calls centers”. Es un secreto a voces que, ante la complacencia de las autoridades, las bandas criminales interfieren en las campañas y vetan candidatos.

Humberto Amezcua Bautista fue presidente municipal de Pihuamo, donde buscaba la reelección, lugar en el que nació el 6 de septiembre de 1950; dos veces regidor y diputado local de 1997 al año 2000, en el Congreso de Jalisco.