Javier Bárcenas

Con 399 votos a favor la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de decreto por el que el Congreso de la Unión declara el tercer miércoles de octubre de cada año, como Día Nacional sobre la Reconstrucción Mamaria.

Al tomar la tribuna, la diputada Sandra Paola González Castañeda, fundamentó el dictamen y dijo que en su calidad de secretaria de la Comisión de Gobernación y Población, iniciativa fue de la diputada Olga Patricia Sosa Ruiz, del Partido Encuentro Social.

Destacó que la Organización Mundial de la Salud afirma que el cáncer más frecuente entre las mujeres es el cáncer de mama y que a nivel mundial representa el 16 por ciento de todos los cánceres femeninos y se estima que cada año se detectan 1.38 millones de nuevos casos en América latina.

Además, que el cáncer mamario es también la principal causa de muerte por un tumor maligno en la mujer, con 43 mil 208 defunciones y una tasa de mortalidad promedio de 13 en la región, que varía de 5.0 en Guatemala a 22.6 defunciones por cada 100 mujeres en Uruguay, estableciendo el impacto porcentual que ha irradiado en nuestro país.

Señaló que en este último sexenio se considera que tan solo en el año 2012 fallecieron alrededor de 37 mil mujeres por tumores malignos en México, entre los cuales se encuentran con mayor incidencia de cáncer de mama, el de cuello uterino y ovario, ocasionando un conjunto de 30.9 por ciento de todas las defunciones por cáncer de mujeres.

Por primera vez en la historia de nuestro país el cáncer de mama en la última década ha superado la mortalidad del cáncer cervicouterino, 14 mujeres mueren diariamente por cáncer mamario.

De acuerdo a datos oficiales de la Secretaría de Salud federal se destaca esfuerzo de los colectivos y el trabajo social de las organizaciones no gubernamentales en la materia.

En la última década en la cual 17 de las entidades federativas ha incluido al cáncer mamario como un padecimiento prioritario, e incluso en materia de legislaciones particulares, destacando algunas legislaciones que significan por su carácter de avanzada y progresista, ya que incluyen la rehabilitación integral, la reconstrucción y el acompañamiento emocional, cuidados paliativos, como lo establece la norma oficial mexicana.

Se destaca que en la actualidad existe un protocolo técnico de atención para tumor maligno de mama aprobado por el Consejo de Salubridad General y publicado en el Diario Oficial de la Federación.

Incluye el procedimiento como parte del catálogo de tratamientos e insumo de fondo de protección contra gastos catastróficos, lo que abre la posibilidad a todos los hospitales acreditados por el Sistema de protección social en salud realizar el procedimiento a sus pacientes.

El dictamen prevé el estudio y análisis de la doctrina científica y textos académicos, según los cuales argumentan y justifican que la reconstrucción mamaria, tras la mastectomía implica de forma intrínseca y transversal una opción decisiva que contribuye a disminuir o a evitar posibles trastornos emocionales debido a la sensación de mutilación y agresión de la enfermedad.

Los factores de recuperación en los que contribuye son los siguientes: Posibilidad de recuperar una imagen adecuada, evitar la pérdida de autoestima, impide que las emociones negativas se apoderen del estado de ánimo y se cronifiquen, mejora ambulatoria mediante uso de prótesis para mantener la posición simétrica de los hombros.

Dichas manifestaciones se sostienen en los estudios, casos de éxito que se han generado en diversos hospitales y organizaciones públicas y privadas en el último año, entre los que destaca el IMSS y el Banco de Prótesis Mamarias.