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Una manera distinta de leer...

Ante pérdida de aceptación, gana a AMLO la necesidad mediática e instrumenta un “show” sobre caso Odebrecht sin ir a fondo en la lucha anticorrupción, acusa Antonio Ortega

Luego de ser confirmado un amparo provisional concedido por un juez al ex director de Petróleos Mexicanos, Emilio Lozoya, frente a cualquier orden de aprehensión girada en su contra, el diputado Antonio Ortega Martínez, del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (GPPRD), aseguró que las acciones emprendidas por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador contra el hoy ex funcionario, y el empresario Alonso Ancira (ya preso en España), responden más a un esfuerzo político-mediático para recuperar los puntos que ha venido perdiendo, que para resolver el problema de la corrupción a fondo.
“Me parece, dijo, que le ganó al Presidente la necesidad mediática y ha instrumentado un esfuerzo que no va al fondo de la lucha anticorrupción -sin que esto parezca que estamos defendiendo a los implicados; por el contrario, insistimos en que deben ser perseguidos y armar las carpetas de investigación de manera tal que sean castigados- pero lo que está claro, es que (en su toma de protesta) López Obrador hablaba de que se terminaban las persecuciones que solo servían a la ‘simulación y al circo’ y que había que ‘comenzar de nuevo’ para evitar confrontaciones innecesarias confirmando con ello, los acuerdos políticos y los pactos electorales con Peña Nieto”.
“Creo –agregó Ortega- que esta es una acción concertada para el circo político. Es una operación dirigida a satisfacer reclamos. Es un símbolo más del estilo de gobernar del Presidente López Obrador”.
El perredista alertó, no obstante, en el sentido de que: “ojalá esto no signifique que nos veremos envueltos como país, en una vorágine de vendettas donde al rato se exhiba información del Presidente López Obrador o de funcionarios cercanos a él porque, sin duda, el gobierno que salió debe tener información política de todo tipo”, previno.
Estamos claros, dijo, de que no se permita la impunidad: Sí a una persecución firme y seria contra los funcionarios que incurrieron en corrupción; pero esta estrategia no va a resolver el problema de fondo. Debe ser completado el Sistema Nacional Anticorrupción (cuyas reformas constitucionales datan desde 2015), porque hay iniciativas que quedaron pendientes, que no se han terminado y hay que insistir en ellas, señaló.
Antonio Ortega consideró fundamental recuperar el valor estratégico del combate a la corrupción y no ser parte de una práctica que se instaló en otros gobiernos y que no resolvió el problema de fondo, pues seguimos viendo el problema como en las últimas décadas; de ahí la insistencia de trabajar en el Sistema Nacional Anticorrupción.
“Durante muchos años los órganos políticos, legislativos, judiciales, la academia, los observadores políticos en México; concluyeron sobre la conveniencia de que la corrupción se combatiría mejor diseñando un sistema en donde se mezclara una nueva legislación, con políticas y la voluntad de los funcionarios -lo que hoy se denomina Sistema Nacional Anticorrupción- para prevenir el problema y disuadirlo. Es un método que estrecha los procedimientos, las libertades con las que actúan los funcionarios y todos aquellos ligados a la actividad pública y que son presa de estas tentaciones”, refirió.
Sin embargo, expuso, el Sistema tiene un proceso legislativo inacabado. Hay una parte complementaria con el Poder Judicial, jueces especializados, tribunales; hay obligaciones de la administración púbica de establecer mecanismos que disuadan sin que esto impida -en la parte final- el castigo y cumplimiento de la ley mediante la persecución y cárcel; pero en la medida en que esto siga siendo solo un show, no se lograrán los objetivos, aseveró
“No dudo que Lozoya y Ancira puedan estar en actos delictivos y deben de ser sancionados con las penas máximas, del tamaño de los actos que se están persiguiendo; pero repito: La visión estratégica del Estado mexicano debería ser el fortalecimiento del Sistema Nacional Anticorrupción, terminar la parte de la legislación, terminar la constitución de tribunales, jueces”.
“Debe quedar muy claro, resaltó, que deben ponerse sobre la mesa todas las evidencias, las pruebas, los expedientes y las carpetas que justifiquen muy claramente la persecución contra estos personajes… qué bueno que la prensa y los medios hayan detectado y vengan difundiendo un acto de corrupción, que se tengan evidencias y pruebas de una colusión entre gente de la iniciativa privada y funcionarios de altísimo nivel como es el ex director de Pemex; pero me parece que no habría que descuidar la manera en que se está atacando el problema”.
“Con estas detenciones, añadió, no resuelve ni estructural ni estratégicamente el problema y se presta más a dudas de si no es un manejo mediático, si no es un manejo para saciar a la galería que le reclama al Presidente el combate a la corrupción y que, en momentos en que viene perdiendo puntos de preferencia y aceptación, intuye que esta es una manera de evitar caídas y recuperar tendencias”, resaltó.
“Recuerdo muy bien que el Presidente se había deslindado de estos ejercicios judiciales y políticos. Había dicho que no intentaría cacerías de brujas, que a él no le interesaban los peces chicos; que él no sacrificaría funcionarios menores para saciar el morbo, el reclamo social, sino que perseguiría de manera responsable, inteligente y seria a la corrupción. Y creo que el Presidente exhibió muy claramente sus debilidades estructurales pues todo mundo sabemos que ese tipo de detenciones –siendo justas y necesarias- dejan de lado el problema estratégico de cómo combatir la corrupción”, recalcó.
Finalmente, Antonio Ortega enfatizó que el Sistema Nacional Anticorrupción describe con claridad, que una de las partes fundamentales es la autonomía de las fiscalías, que dejaran de ser instrumentos del Ejecutivo para ‘ajustes de cuentas’ y persecuciones con otros propósitos que no fueran propiamente de la justicia y la ley, del combate a la corrupción.
En este sentido, criticó el hecho de que el Fiscal General, Alejandro Gertz Manero, como responsable de una nueva figura tan esperada y peleada en México, se encuentre ausente: “Pareciera que (el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda), Santiago Nieto, se ha convertido en pieza fundamental para las vendettas y las venganzas”, concretó.

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