Analiza académica de la UAM el discurso amoroso de la década de 1940

Con una recopilación de cartas publicadas entre 1942 y 1964 en El Universal Gráfico por la investigadora Consuelo Colón, bajo el seudónimo de Zelma, así como algunas respuestas de lectores, la doctora Cecilia Colón Hernández, profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), analiza el discurso amoroso de la década de 1940.

Cartas de Amor, de la también profesora normalista apareció originalmente en 1953, producto de su columna Olvidé enviar mi carta, cuando el diario tenía en sus páginas centrales la sección De y para la mujer, señaló la docente del Departamento de Humanidades de la Unidad Azcapotzalco, quien con un libro homónimo hace “un pequeño homenaje a mi tía.

Para la investigadora, el análisis de ese discurso amoroso a través de las misivas de Zelma es claro ejemplo de un lenguaje que ahora, ante las nuevas tecnologías y los cambios en las relaciones personales, “se está perdiendo de manera irremediable”.

En su momento la columna resultaba muy atractiva por la muestra tan extensa del tema, que era usado en esa época, pues había epístolas de despedida, desamor y perdón, y una de las cosas más sorprendentes es que a veces Zelma cedía el espacio para que los lectores asiduos publicaran sus cartas, lo que daba una idea de la aceptación que tenían.

La investigación, una parte realizada en la Hemeroteca Nacional, “me causó gran sorpresa porque había de todo tipo y no deja de ser interesante que fuera el periódico el portador de situaciones en las que los protagonistas no se atrevían a decir sus sentimientos de frente y por ello escribían mensajes con seudónimo”.

Ahora que las mujeres “somos vistas de otra manera resulta relevante el rescate de las obras y los hechos en el que hemos tenido un papel significativo, al ser las iniciadoras de un camino por el que transitaban prácticamente sólo hombres: el periodismo.

La doctora en Historiografía por la Unidad Azcapotzalco agregó que en los años 70 y 80 del siglo pasado cuando se empezó a hablar de los derechos de ellas, hubo un “volver los ojos” hacia lo que habían hecho a lo largo de la historia del país y fue desde el siglo XIX cuando más se notó lo que escribieron y publicaron, y que por años estuvo enterrado.

Muchas investigadoras han hecho “de verdad un trabajo de arqueología literaria, al meternos a los periódicos y las revistas a desentrañar textos en los que las mujeres hablaron de lo que querían hablar”, comentó al participar en el programa Suplemento Semanario en UAM Radio 94.1 FM.

Colón Hernández consideró la necesidad de que se escriba de nuevo una historia del país, “pero ahora sí tomando en cuenta la participación femenina, que ha sido extensa”, porque “realmente se piensa que la Independencia y la Revolución Mexicana la hicieron los varones, y ahora con lo que se ha investigado resulta que muchas mujeres tuvieron un papel destacado; entonces habría que reescribir todas esas situaciones para que ellos y ellas ocupen el sitio que corresponde.

Una parte del libro la constituye un ensayo que implica una reflexión sobre el discurso amoroso de los años 40 del siglo pasado, porque cuando los novios de aquella época se carteaban, no se trataba nada más de escribir, sino que se buscaba un papel y un sobre especiales, el beso con lápiz labial, la gota de perfume o una lágrima si el asunto era triste, porque además “cuando uno se enamora, se vuelve loco”.

Con seguridad mucha gente tiene guardada en algún sitio la correspondencia entre los abuelos, “pero cómo vamos a archivarla hoy si se pierde porque la mandamos por correo electrónico, WhatsApp, Facebook o Twitter”, entre otros medios.

En Cartas de amor, los lectores van a encontrar las metáforas y el lenguaje poético que entonces existió, y que ante las nuevas tecnologías y los cambios en las relaciones personales parece que se ha perdido, advirtió la también autora de La bailarina de Astoria y otras leyendas, Desayunos literarios y Dos siglos, una novela: monja y casada, virgen y mártir, entre otros libros.