MORELIA, Mich.- El día de hoy me dirijo a las trabajadoras y trabajadores, a las familias dueñas de negocios pequeños y medianos, a las y los empresarios de inversiones mayores en Michoacán.En el orden de preocupaciones, generadas por el COVID-19, sin duda, lo primero es salvaguardar la mayor cantidad de vidas humanas, pero inmediatamente después, cuidar que las consecuencias económicas, no azoten el bienestar de miles de familias michoacanas.

Los cálculos de organismos internacionales, como la CEPAL, el Fondo Monetario Internacional, y las propias declaraciones del Gobierno Federal, nos dicen que el país, difícilmente podrá evitar una severa crisis económica, por el paro que ha provocado el Coronavirus.

En este sentido, los ingresos que tiene Michoacán provienen fundamentalmente de cuatro fuentes, en el siguiente orden:

Las transferencias que realiza el Gobierno Federal, como devolución de lo que aporta Michoacán al país.

Las remesas, de nuestros hermanos migrantes.

La producción agroalimentaria.

El turismo.

Sin excepción, varios cálculos indican que nuestras cuatro fuentes de ingreso, se verán severamente disminuidas.

Y esto, evidentemente no pasará solo en Michoacán, pasará en diferente proporción en los 31 estados restantes en toda la región Latinoamericana y en el mundo entero.

Al mismo tiempo, sabemos que la economía en Michoacán, la crean las micro, pequeñas, y medianas empresas, en ellas se genera más del 80% del empleo en el Estado.

Por ello, es urgente, que los gobiernos federal, estatales, y municipales emprendamos medidas que ayuden a que los negocios y empresas no se cierren, y con ello, evitar que el desempleo aumente.

Ante esta difícil condición, y pese a la limitada capacidad financiera que tenemos los Estados, en Michoacán, el gobierno que yo encabezo, estamos más que convencidos, de que las medidas de apoyo para las empresas y trabajadores, no pueden esperar, y en la medida de lo posible deben de ampliarse.

En este sentido, la semana antepasada, anuncié el subsidio al Impuesto Sobre Nómina, que pagan los negocios y empresas.

Estaba anunciado para hoteles, restaurantes, balnearios y agencias de viajes, con menos de 50 trabajadores, para los meses de marzo, abril y mayo.

Sin embargo, sabemos que necesitamos hacer un esfuerzo mayor, para apoyar a todas las familias, que dependen de esos negocios y de esas empresas.

Por ello, hoy emito un nuevo decreto para ampliar el subsidio al Impuesto Sobre la Nómina para todos los negocios, empresas familiares, pequeñas, medianas y grandes, sea cual sea su actividad comercial o productiva, y se extiende el periodo hasta los meses de junio y julio, sin importar el número de trabajadores que tengan.

Con esta medida, el Gobierno de Michoacán le garantiza el acceso al subsidio a más de 26 mil patrones, y con ello les solicito encarecidamente que sean solidarios y no despidan a ningún trabajador.

Ayudemos a que más de 155 mil trabajadoras y trabajadores, conserven sus empleos, conserven su trabajo durante la contingencia.

Subsidiar el Impuesto Sobre la Nómina implica un gran esfuerzo para la Administración Estatal, porque este impuesto representa el 22 por ciento de la recaudación anual de Michoacán, es decir, más de 350 millones de pesos.

Sin embargo, tengo claro que lo más importante ahora, es dar certidumbre a las familias que dependen de esos más de 155 mil trabajadores y trabajadoras, para que puedan conservar sus empleos y prestaciones.

Este tipo de decisiones, se necesitan para que el impacto económico sea mejor, pero también, para poder seguir las medidas de confinamiento, reducir la propagación del virus, y salvar vidas humanas.

Y en esto quiero ser muy enfático:

Si no acatamos de manera estricta las medidas sanitarias como, por ejemplo, quedarse en casa, estaremos frente a dos escenarios muy complejos y lamentables.

Primero, la propagación será más rápida y de mayores consecuencias, de tal forma que los hospitales del país, no podrán recibir a la totalidad de quienes pudiesen tener complicaciones por la enfermedad.

Se ha informado a nivel mundial que la letalidad del virus es baja, sin embargo, la propagación es demasiado alta; y eso es lo que pone en riesgo la vida de miles y miles de personas, porque no hay sistema de salud en el mundo, en México, y mucho menos en Michoacán, que pueda soportar la velocidad de los contagios masivos.

En segundo lugar, si no atendemos las medidas, entre ellas, reitero el llamado a quedarnos en casa, la pandemia puede prolongarse por más tiempo, y difícilmente podremos volver pronto a la normalidad de la vida con todas las consecuencias, económicas y sociales que esto va a generar.

En esta contingencia, a todos y a todas nos corresponde hacer algo, para contribuir a superar la crisis sanitaria, es decir, hagamos cada quien la parte que nos toca.

Por ello, el Gobierno del Estado que yo encabezo, hoy anuncia un esfuerzo adicional para sostener el empleo y seguiré haciendo todo lo que este a mi alcance para cuidar el bienestar de las familias.

Haremos rendir al máximo nuestras limitadas capacidades financieras y seguiré solicitando públicamente al Gobierno Federal, al Gobierno de la República para que no nos deje solos a los estados y municipios.

Pues es el Gobierno Federal, el encargado de concentrar y administrar, el dinero que los ciudadanos pagan en los municipios y en los estados del país.

Por ello, hace una semana, solicité por este mismo medio y por escrito al Presidente de la República que los recursos extraordinarios para atender esta grave emergencia, empiecen a llegar ya a los estados, lo mismo que el material e insumos médicos, medicinas, etcétera.

Y que se implemente un conjunto de medidas nacionales que nos ayuden a los estados y los municipios a tener mejores condiciones financieras para responder a las necesidades que van ir surgiendo durante la contingencia.

Finalmente, michoacanas y michoacanos, quiero darles certidumbre, certeza de que el gobierno que yo encabezo, está ocupado en construir las soluciones que la emergencia nos demanda.

Estoy revisando, analizando y planeando todas las dimensiones que la contingencia generará, las de salud, por supuesto, las económicas y las sociales.

Seamos todos solidarios con quienes están en mayor riesgo de vulnerabilidad y también entendamos que en las pandemias nadie está a salvo, nadie estamos a salvo.

Estoy convencido de que, con la cooperación de todas y todos, Gobierno, empresas, trabajadoras y trabajadores, saldremos bien librados de esta contingencia.