Para la mayoría de las personas la pérdida de pelo puede presentar un problema tanto de salud como estético derivando en una baja autoestima y depresión. Es normal que al día perdamos entre 100 y 150 pelos, pero existen enfermedades que aceleran la caída al doble o más. La alopecia androgenética mejor conocida como calvicie, afecta al 80% de los hombres y al 50% de las mujeres a lo largo de su vida[1], normalmente se presenta a partir de los 30 años e incrementa con la edad.

De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Autónoma de México: cinco de cada 10 hombres entre 20 y 30 años sufre de alopecia, mientras que en las mujeres la proporción es de tres por cada 10”.[2] En el caso de los hombres, las hormonas debilitan el pelo que en la mayoría de los casos se visualiza como las famosas entradas y pérdida en la “coronilla”. Sin embargo, las causas en hombres y mujeres son las mismas: herencia genética, envejecimiento y alteración hormonal. También existen enfermedades como el cáncer, lupus y anemia que pueden provocar pérdida de pelo en algunos pacientes.

“Cuando observamos una pérdida de pelo anormal, lo que recomendamos siempre es acudir con un dermatólogo especialista, él será el experto que determine las causas y cuál es el tratamiento más adecuado según el tipo de alopecia que el paciente presenta. Para nosotros es importante que el paciente siga las recomendaciones y tratamiento para que le ayude a llevar una vida mejor y su ánimo no decaiga” especialista de farmacovigilancia de Advaita Pharmaceuticals.

Una alternativa efectiva para su tratamiento es el uso de minoxidil, un fármaco que crea un ambiente ideal para el crecimiento de los folículos pilosos. Aplicarlo de manera correcta ayuda a obtener resultados en poco tiempo, sin embargo, es importante consultar con el especialista para conocer las indicaciones precisas ya que existen varios tipos de alopecia y a su vez diferentes tipos de tratamientos. Astopil®, es el ´primer minoxidil en espuma que mejora la penetración en la piel cabelluda sin manchar ni dejar residuos secos con mínima absorción sistémica. Restaura la fase anágena, frena y estabiliza la pérdida de pelo.

Recientemente un estudio elaborado por The Journal of Dermatology, Japón 2002[3], indicó que “la sinergia científica entre los fármacos Pilovait y Astopil favorecen al aumento en la longitud del pelo y el grosor ya que cuentan con las moléculas finasterida y minoxidil, las únicas aprobadas por la FDA para combatir la Alopecia Androgénica”.

Es posible detener su avance y recuperar los folículos que no estén dañados con el objetivo de favorecer el crecimiento de pelo sano, esto ayuda a los pacientes a sentir mucha mayor confianza para empezar y seguir tratamientos efectivos.

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