Antonio Ortega Martínez, integrante del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (GPPRD) y de las comisiones de Hacienda y Presupuesto en la actual Legislatura, alertó sobre el riesgo de que, en los próximos días, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados dictamine una Iniciativa de MORENA para modificar a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) con la cual el Gobierno Federal busca cambiar –de manera radical- las condiciones para invertir los recursos de los trabajadores, bajo el argumento de “ofrecerles mejores rendimientos”.

Ortega Martínez aseveró que, de prosperar la iniciativa, “tendremos generaciones de viejos jubilados viviendo en la pobreza y la miseria”, y será un problema político y social que no se resolverá con los dos mil pesos que la administración a cargo de Andrés Manuel López Obrador entrega a los adultos mayores, que no son más que “clientelismo y uso electoral de la miseria y la necesidad de la gente”.

Este, sostuvo, es un problema que corresponde enfrentar y resolver al Estado, y su función principal debe ser el de la solidaridad. Todos debemos ser partícipes de las aportaciones requeridas para que los fondos permitan retiros con dignidad y responsabilidad”, precisó.

Antonio Ortega sostuvo que si quiere solucionar el problema de las pensiones y la pobreza de los trabajadores, el gobierno de López Obrador debe, más bien, identificar áreas que generan riqueza para el país y destinar un porcentaje de las ganancias del petróleo, el turismo, minería, impuestos a la banca y a las casas de bolsa, etcétera, para destinarlas a un fondo y no dejar toda la carga sobre los propios asalariados.

En este sentido, el Legislador perredista hizo un llamado a los sindicatos de trabajadores “de todos los colores e ideologías”, a estar atentos de los riesgos que significa la tentación de hacer uso –por parte del gobierno de Andrés Manuel López Obrador- de una parte de los 3.3 billones de pesos que representan los ahorros para su jubilación, cuando lo cierto es que hay evidencia de que los recursos públicos presupuestados, son insuficientes para financiar los programas estratégicos de la administración y pueda surgir la tentación o el riesgo de que los ahorros de la clase trabajadora puedan ser empleados para financiar el Tren Maya; el Corredor Transísmico; la refinería de Dos Bocas; aeropuertos, y sus programas asistenciales que significarán tan solo este año, un billón 600 mil millones de pesos.

“Esta iniciativa, nosotros la estamos viendo con lupa, y si no se asegura una serie de candados que eviten riesgos, el PRD no la secundará, no la respaldará y votaremos en contra”, advirtió al tiempo de señalar que “ya ha habido varios intentos –fallidos afortunadamente- en la Cámara, por hacer uso de las reservas y fondos de pensiones del ISSSTE y del Seguro Social, y destinarlas a programas y desarrollo de la política de infraestructura que ha anunciado López Obrador”.

“Aquellos intentos fueron inmediatamente rechazados… Sindicatos y administradores del IMSS e ISSSTE pararon las iniciativas. Ahora pareciera que quieren hacer uso de las reservas de los trabajadores que están dedicadas a su jubilación y avientan el anzuelo de pretender usarlos para proyectos del más alto rendimiento”, advirtió.

El diputado federal afirmó que, más bien lo que se requiere, es una visión de largo plazo y soluciones que resuelvan de fondo el problema a este Sistema que –dijo- “es un modelo fracasado”.

“Vamos directo a que los trabajadores, después de 40 años de ahorro, cuando se jubilen reciban apenas el 25 por ciento del salario que devengan; por lo tanto, está anunciada la repetida generación de jubilados viejos en la miseria, y eso es a lo que nos han conducido las últimas reformas a las medidas con las que se pretende resolver el problema de la jubilación de los trabajadores”.

La medida de fondo, añadió, no está considerada en lo que plantea López Obrador. Hay –agregó- dos o tres alternativas reales para ofrecer una salida que resuelva el problema que tenemos a futuro: La neoliberal, la fácil, de aumentar la obligación de los trabajadores para hacer un aporte de su cuota “voluntaria” (que, finalmente, se convierte en obligada porque se reduce de su salario), y aumentar el número de años para que se puedan jubilar. Esa es la medida fácil que, desde luego, deja la carga principal sobre las espaldas de los trabajadores.

Y la medida correcta que es, desde nuestro punto de vista, lo que algunos países socialdemócratas vienen construyendo desde hace años y que consiste en dedicar las ganancias de recursos naturales como el petróleo, a un fondo que no es tocado absolutamente por los gobiernos y está dedicado total y absolutamente al ahorro para el sistema de pensión de los trabajadores.

Creo afirmó finalmente el legislador, que el gobierno mexicano (López Obrador y los que vienen), deberían pensar en un modelo de este tipo, que –efectivamente- va a significar un sacrificio para todos; pero ese es el valor y la ventaja de hacerlo. Será para todos y no estaremos hablando de un sacrificio solo de una parte de la sociedad mexicana: los trabajadores.

“Lo que busca con la nueva Ley del SAR, es una medida delicada y, por lo tanto, el PRD debe actuar con mucha prudencia, no errar porque estamos poniendo en juego el dinero de los trabajadores que, con mucho esfuerzo y por muchos años, vienen guardando para su retiro”, concluyó.