La alimentación saludable es el primer paso para una mejor calidad de vida y para combatir enfermedades crónico-degenerativas. Por eso, la labor de las nutriólogas y los nutriólogos es esencial, ya que brindan herramientas para tener buenos hábitos alimentarios con acciones de prevención, educación, atención, rehabilitación y cuidado de la salud, dijo la jefa del Departamento de Nutrición Clínica del Hospital General de México (HGM) ”Dr. Eduardo Liceaga”, Vanessa Fuchs Tarlovsky.

Este 27 de enero en México conmemoramos el Día de las Nutriólogas y los Nutriólogos. En este contexto, la especialista destacó que este grupo de profesionales de la salud se desempeña en distintos campos como la nutrición clínica, alimentación comunitaria, deportiva, diseño de políticas públicas, investigación, enseñanza, así como nutrición renal y oncológica, embarazo, lactancia y nutrición pediátrica.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de la Salud y Nutrición de los Mexicanos que Viven en Localidades de Menos de 100 mil Habitantes de 2018 (Ensanut-100k), quienes habitan en localidades de menos de 100 mil habitantes representan 52 por ciento de la población del país y viven con mayores condiciones de pobreza.

El 18.6 por ciento de niñas y niños que viven en estas localidades padece deficiencias de zinc, que se asocia con baja estatura; el 23 por ciento sufre anemia y el 7.2 por ciento presenta deficiencia de hierro.

En el caso de obesidad, diabetes e hipertensión, se reportó que el 6 por ciento de preescolares de estas localidades presenta sobrepeso u obesidad. En escolares, la prevalencia de sobrepeso fue de 16.1 por ciento y de obesidad, de 15.3 por ciento. En adolescentes, la prevalencia de sobrepeso fue de 22.6 por ciento y de obesidad, 14.2 por ciento; el 33.3 por ciento de adolescentes indígenas presenta sobrepeso u obesidad.

En este sentido, Vanessa Fuchs destacó el trabajo fundamental de profesionales de la salud para mantener y mejorar las condiciones nutricionales de la comunidad, preservar la salud y prevenir enfermedades como la obesidad, diabetes, hipertensión, sobrepeso y cardiovasculares, entre otras.

La especialista aseguró que los hábitos saludables deben aprenderse en casa, enseñando a los niños y las niñas a alimentarse de manera sana desde su primera infancia.

Fuchs Tarlovsky comentó que en el Departamento de Nutrición Clínica del HGM se brinda terapia nutricional adecuada para contribuir en la recuperación de la salud, en caso de tener alguna enfermedad.

Además, se capacita al personal de salud para detectar riesgo nutricional al ingreso de pacientes a hospitalización, con el fin de disminuir el riesgo de desnutrición hospitalaria, que es tan frecuente y subdetectada.

Dijo que el personal de salud recibe capacitación en alimentación y nutrición, soporte nutricional especializado y en distintas patologías para ampliar los conocimientos en materia de educación nutricional.

A partir de esto, se desarrollan programas educativos sobre alimentación y nutrición para los pacientes y sus familiares.

La jefa del Departamento de Nutrición Clínica recomendó a la población consumir un máximo de 50 por ciento de carbohidratos como tortillas y pan; evitar las azúcares simples, bebidas azucaradas, así como consumir entre un 15 y 20 por ciento de proteínas, de preferencia sin grasas saturadas; evitar embutidos, azúcares, refrescos, y productos industrializados con alto contenido en sodio.

Alertó a la población mexicana que las dietas sin supervisión médica y pueden provocar daños a la salud a largo plazo. “Las y los nutriólogos dan información certera sobre cómo llevar un buen régimen alimenticio y se debe de acudir a ellos”, aseveró.