​El Dinesa es una herramienta para poner en marcha todos los recursos con que cuenta la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para controlar y erradicar una plaga o enfermedad exótica que ponga en riesgo el patrimonio pecuario nacional.​​Hasta el momento hay 101 casos confirmados en conejos silvestres y de traspatio en siete entidades del país.

A fin de formalizar y potenciar las medidas contraepidémicas emprendidas desde abril pasado, para controlar y erradicar el brote de la Enfermedad Hemorrágica Viral de los Conejos (EHVC) en la zona norte del país, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural activó el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal (DINESA).

El Acuerdo, publicado hoy en el Diario Oficial de la Federación (DOF), señala que la coordinación del dispositivo está a cargo del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), a través de la Dirección General de Salud Animal.

El DINESA se activa en virtud de que en abril pasado los técnicos de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA) confirmaron dos casos de la enfermedad en un predio de traspatio del municipio de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, detectado como resultado de las labores de vigilancia epidemiológica y de la notificación oportuna a través de la aplicación AVISE.

Producto del rastreo epidemiológico realizado por los técnicos del Senasica, la EHVC subtipo 2 se ha detectado en liebres y conejos silvestres y de traspatio en siete entidades del norte de México.

Hasta el momento, los veterinarios de la CPA del Senasica han detectado 89 casos de la enfermedad en animales domésticos: 19 en Baja California, 10 en Baja California Sur, 38 en Chihuahua, seis en Coahuila, cinco en Durango, nueve en Sonora y dos en Zacatecas; más 12 casos en liebres silvestres, 10 en Chihuahua, uno en Durango y otro en Sonora.

El Senasica informó que comparte información con el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) y buscan alternativas para contener el brote que se presentó en el sur de Estados Unidos en conejos domésticos, conejos y liebres silvestres, particularmente de cola negra (Lepus californicus), y conejo matorralero (Sylvilagus audubonii).

El Plan de Emergencia establece diferentes líneas de acción, entre ellas, investigación epidemiológica, control de la movilización, cuarentena, rastreo, vigilancia, destrucción y disposición de los animales, sus productos y subproductos, descontaminación y comunicación de riesgos.

Las acciones contraepidémicas son de aplicación en todo el territorio nacional, con énfasis en las regiones con unidades de producción comerciales, de traspatio, establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF), rastros municipales y Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAS) afectadas o sospechosas.

El DINESA implica que en caso de sospecha de EHVC el organismo de Agricultura impone de inmediato cuarentena precautoria. Si los resultados del laboratorio son positivos establece la cuarentena definitiva de los predios afectados, expuestos y en riesgo en el área focal y perifocal, y se regula la movilización de animales, productos y subproductos hasta que la situación epidemiológica esté definida.

Las pruebas de diagnóstico se realizan en la red de laboratorios oficiales del Senasica, no obstante, el organismo de Agricultura puede autorizar pruebas diagnósticas, siempre y cuando sean constatadas oficialmente y no interfieran en las actividades de vigilancia epidemiológica o pongan en riesgo la credibilidad de los servicios veterinarios oficiales y la situación sanitaria nacional.

Los técnicos del Senasica llevan a cabo un rastreo epidemiológico en las unidades de producción antes y después de la aparición de los signos clínicos, con el objetivo de detectar nuevos casos de la enfermedad para investigar posibles rutas y mecanismos de diseminación del patógeno.

De acuerdo con el protocolo, los animales infectados son incinerados siempre que sea posible; las cenizas son colectadas y mezcladas con cal agrícola para crear condiciones alcalinas y son enterradas en un sitio adecuado.

Cuando la cremación no es posible, los cadáveres y otros materiales que no pueden ser descontaminados se entierran, preferentemente con materiales cáusticos que propicien un ambiente alcalino.

La EHVC es una enfermedad altamente contagiosa entre liebres y conejos, en la mayoría de los casos fatal; se transmite por contacto directo entre animales de esa especie, alimentos contaminados y agua.

El virus no se transmite en predadores o carroñeros, aunque estos animales pueden excretar el virus en las heces luego de comer conejos infectados.

México cuenta con estatus de “enfermedad ausente” ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

En 1993 se publicó en el DOF el Acuerdo por el que se declaró al país libre de la enfermedad después de que transcurrieron 22 meses desde que se presentó el último foco activo y se demostró la ausencia de animales serológicamente positivos en las áreas del país afectadas.

El organismo de Agricultura exhortó a los productores y comercializadores de conejos a evitar la venta de animales si detectan una enfermedad con muerte súbita y a reportar inmediatamente cualquier sospecha de la presencia de conejos enfermos con un síndrome hemorrágico a la CPA, para lo cual pone a disposición el teléfono de emergencia 800 751 2100 que opera las 24 horas del día o a través de la aplicación “AVISE”, desde su teléfono móvil.