Abordarán el proceso creativo y la lucha social de Elizabeth Catlett y Francisco Mora, en el Munae

Cultura
  • En el conversatorio participarán Coral Revueltas, Juan Mora Catlett y Arturo Rodríguez Döring; miércoles 24 de abril a las 18:30 h

Para conocer las historias en torno al vínculo profesional y personal que unió a Elizabeth Catlett y Francisco Mora, pareja de artistas cuya obra se exhibe en el Museo Nacional de la Estampa (Munae), se realizará un conversatorio el 24 de abril en el cual se abordarán sus procesos creativos, las políticas del Taller de Gráfica Popular y la lucha de Catlett en favor del feminismo.

En la charla titulada Elizabeth Catlett y Francisco Mora en contexto, participarán Coral Revueltas, Juan Mora Catlett y Arturo Rodríguez Döring, quienes destacarán el trabajo de la pareja y su lucha por la reivindicación de los derechos humanos de los oprimidos y de las clases trabajadoras.

Enmarcada en la exposición Elizabeth Catlett y Francisco Mora. Compañeros en el arte y en la vida, el conversatorio dará cuenta del trabajo de este matrimonio reconocido hasta nuestros días por su gran calidad como artistas y por haber sido pioneros en la lucha contra el racismo y los derechos de las mujeres.

Elizabeth Catlett fue una escultora y grabadora afroestadounidense, nacida en Washington y nacionalizada mexicana. Se le conoce sobre todo por sus esculturas negras, expresionistas, y las láminas que produjo durante los años sesenta y setenta, las cuales se consideran están cargadas de significados políticos.

“Sus padres —recuerda Arturo Rodríguez Döring— eran maestros de escuela. Tuvo la oportunidad de estudiar en la Universidad Howard, solo para negros, y posteriormente fue aceptada en el Instituto Carnegie. Pasó todas las pruebas porque era talentosa, pero cuando se dieron cuenta de que era negra no la quisieron admitir y terminó estudiando en una escuela rural en Iowa”.

Fue la primera mujer negra en egresar de un posgrado en Artes en Estados Unidos. Posteriormente, por medio de una beca, llegó a México en 1946 para estudiar escultura con Francisco Zúñiga en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. Por su parte, Francisco Mora era 10 años menor que ella, pero también muy talentoso, hijo de una artesana y de un músico de tradición vernácula, ambos originarios de Uruapan, Michoacán.

“Mora estudió pintura en la Universidad Nicolaita, en Morelia, y en algún momento le pidieron que hiciera un retrato del gobernador de Michoacán, quien lo becó para estudiar en la Ciudad de México, también en La Esmeralda”.

En el recién fundado Taller de Gráfica Popular, Mora aprendió el arte del grabado con Alfredo Zalce, Arturo García Bustos y Pablo O’Higgins. Al taller llega Elizabeth Catlett, donde O’Higgins los presenta y les ayuda a traducir porque Mora no hablaba inglés y ella no hablaba español.

“Se enamoran, se casan, tienen tres hijos y ella se queda a vivir en México, con algunos problemas, porque los del Taller de Gráfica Popular, de filiación izquierdista, no la dejan regresar a Estados Unidos durante el Macartismo y en 1962 decide renunciar a la nacionalidad estadounidense y adquiere la mexicana”.

La pareja se muda a Cuernavaca, a una casa que todavía se conserva bien, donde están los estudios de ambos, su obra, incluso la que estaba en proceso y la biblioteca, comentó Rodríguez Döring.

El trabajo de Francisco Mora estuvo relacionado con la lucha magisterial, gracias al vínculo que el grabador tenía con los sindicatos, en tanto que Elizabeth Catlett recibió numerosos premios, no solo por su carrera artística, sino también por su incansable labor en favor de la justicia e igualdad racial y de género.

De estos y otros temas, así como remembranzas familiares y los vínculos que crearon con personalidades del arte y la cultura, se hablará en el conversatorio Elizabeth Catlett y Francisco Mora en contexto, el 24 de abril de 2024 a las 18:30 h en el Munae, ubicado en avenida Hidalgo 39, Plaza de la Santa Veracruz, Centro Histórico. Horario: de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 h.