A Tanú (The Witness), sátira de una dictadura húngara

Cultura

En A Tanú (The Witness), el director y guionista húngaro Péter Bacsó denuncia con humor el funcionamiento del régimen comunista autoritario de Mátyás Rákosi en Hungría. Presente en la selección Un Certain Regard en 1981, esta película satírica filmada hace 50 años fue víctima de la censura durante mucho tiempo. Cannes Classics presenta la versión restaurada.

En los años 1950, los comunistas ostentan el poder en Hungría. A Tanú (The Witness) narra las desventuras de József Pelikán, un funcionario húngaro. Su camino se cruza por casualidad con el de Zoltán Dániel, un viejo amigo y antiguo resistente convertido en ministro a quien había ocultado en su sótano durante la guerra. Como consecuencia de una queja anónima, las autoridades húngaras llegan a la ciudad donde se encuentran los dos hombres. Zoltán Dániel denuncia a József Pelikán, revelando a los soldados su antiguo escondite, donde Pelikán ocultaba también carne de cerdo ilegal.

Para Péter Bacsó: «Es más fácil hacer una película dramática que una película cómica. La comedia pone nerviosos a los políticos, pues carecen por completo de sentido del humor». Con A Tanú (The Witness), el director deseaba destacar los problemas del comunismo y del autoritarismo en su país para beneficio de los espectadores. Todo a través de la risa, un medio según él eficaz para comprender los errores del pasado.

Previendo que la película filmada en 1969 encontraría dificultades en su lanzamiento, Péter Bacsó había eliminado algunas escenas para distanciarla un poco de la realidad. A pesar de todo, A Tanú (The Witness) fue censurada por el régimen húngaro, y no fue sino a partir de 1979 que pudo ser vista en el país, aunque su difusión fue mínima. La proyección de esta película en el Festival de Cannes en 1981 le permitió lograr una distribución internacional en 32 países, una hermosa revancha tras diez largos años de censura.