Los ciberataques se han incrementado aceleradamente a raíz de la pandemia debido al trabajo remoto y la poca o nula protección tecnológica que las empresas tienen. Durante 2020, las empresas de Latinoamérica sufrieron más de 37.2 millones de ciberataques. Las empresas deben estar asesoradas por socios estratégicos y expertos en tecnología como Ácumen Telecomunicaciones para tener soluciones a la medida que reduzcan la posibilidad de ataques informáticos

Los ciberataques cada vez son más frecuentes y sofisticados, generando pérdidas millonarias a empresas en todas las industrias sin importar su tamaño.

El riesgo de este tipo de ataques no es nuevo, pero es importante que las organizaciones conozcan los peligros potenciales a los que está expuesta su infraestructura crítica. De acuerdo a Kaspersky, durante 2020 se registraron en Latinoamérica al menos 37.2 millones de intentos de ciberataques contras empresas, de los cuales el 27.86% sucedieron en México.

Así, se vuelve fundamental instrumentar medidas serias de seguridad cibernética en las organizaciones, para lo cual se deben tomar en cuenta estos cinco aspectos esenciales que permitirán prevenir y mitigar ataques cibernéticos.

1. Estar siempre preparado
La pandemia expuso las vulnerabilidades de seguridad cibernética en las redes de las empresas, abriendo una puerta mediante la cual los delincuentes informáticos aprovechan la tecnología digital para atacar la información sensible.

A medida que las amenazas cibernéticas se vuelven más sofisticadas y más recurrentes, es crucial que las empresas, los líderes y los CIO (Chief Information Officer) o CTO (Chief Technology Officer) estén preparados para prevenir y mitigar los ataques mediante hardware y software robustos que permitan garantizar la continuidad operativa del negocio.

2. Promover una cultura laboral de ciberseguridad
Los propios empleados de la compañía suelen ser la causa más común de incidentes, tanto por violaciones internas como por la falta de detección de las amenazas externas cuando ocurren o la falta de comprensión de las acciones diarias que dejan a una empresa vulnerable a un ciberataque.

Un gran número de ataques informáticos involucran el uso de credenciales de acceso autorizadas por la propia organización. Los criminales pueden obtener estos datos mediante técnicas de phishing o ingeniería social, accediendo de forma “legítima” a información confidencial o sensible.

La capacitación y el acompañamiento por expertos en tecnología ayudará a generar procesos que reduzcan la posibilidad de ciberataques, siempre alineándose a la operación y necesidades de cada organización.

3. Proteger el hardware de la empresa
Las organizaciones se suelen enfocar en adquirir los tipos más nuevos de software de seguridad, pero a menudo pasan por alto la protección del hardware.

La pérdida o robo de equipos y dispositivos son una amenaza real; la información dentro de los dispositivos, si logra ser extraída, puede convertirse en un problema grave para las compañías y las personas , al ser expuesta su identidad; por lo que se sugiere que los dispositivos estén protegidos con contraseñas robustas y actualizadas periódicamente, además de compartirla sólo con el usuario del dispositivo y desincentivar que se escriba en un lugar de fácil acceso; respaldos y la encriptación de los datos en los dispositivos son medios de prevención.

4. Concientizar sobre el uso de dispositivos personales para el trabajo
Si bien muchas empresas suelen prohibir que los empleados utilicen sus dispositivos personales para trabajar, puede ser una estrategia poco funcional. Después de un tiempo, es probable que los usuarios vuelvan a acceder a información laboral desde sus dispositivos personales, aún con políticas que lo impidan.

La concientización sobre el uso y los riesgos del uso de dispositivos personales en el trabajo, o viceversa, ayudará a minimizar los riesgos de un ciberataque. Además, se debe capacitar sobre el uso e identificación de redes seguras y no seguras, así como de dispositivos inteligentes conectados a internet que puedan presentar un riesgo de acceso a la información sensible. La seguridad no solo consiste de implementos tecnológicos sino que debe complementarse con procesos y prácticas comunes que ayudan a complementar los mecanismos de seguridad.

5. Invertir en soluciones de ciberseguridad
A pesar de que las amenazas de ciberataques son reales, se minimizan y olvidan, hasta que los criminales atacan. Cualquier compañía (o incluso en casa) que tenga presencia en línea, almacene datos de clientes, utilice software en la nube o dispositivos conectados a internet, es susceptible a un ataque.

Incluso las empresas que más se preocupan por la seguridad informática corren el riesgo de sufrir una vulnerabilidad de seguridad. El riesgo se puede mitigar buscando ayuda especializada para elegir la mejor estrategia integral de protección, en función de los riesgos de ataque y el impacto en la operación de la organización.

Todas las empresas deben contar con procesos y tecnología a la medida de acuerdo con su tamaño e industria, manteniendo actualizados sus sistemas y herramientas críticas.

En Ácumen Telecomunicaciones trabaja desde hace más de 10 años diseñando soluciones de ciberseguridad a la medida para todo tipo de organizaciones, tomando en cuenta sus necesidades específicas. Las inversiones en seguridad a veces pueden parecer costosas, lo cual no necesariamente es correcto, sin embargo, en cualquier caso es determinante justificar el costo-beneficio derivado de su implementación. Es importante perderle el miedo a la soluciones que ayudan a tener una operación mas estable y tranquilidad de mente.

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