Durante la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en su edición número 40, se presentó, en el Pabellón del Fondo Editorial del Estado de México (FOED), el libro Hombres amueblados, de la escritora Ninah Basich, en compañía de Mariano López, coordinador de eventos especiales del FOED.

La presentación inició con la lectura de un fragmento de la obra de Basich por parte de Mariano López, una obra que contiene 22 cuentos de protagonistas masculinos y ocho femeninos. La ganadora del “Premio nacional de narrativa Sonora, Genaro cornejo”, habló del cuento como un género en el que la historia de los personajes es instantánea, a veces “no sabemos cómo llegaron a esa situación o cómo van a resolverla”, comentó.

En particular, habló de los personajes masculinos, incluidos en 22 cuentos que dan el título a su libro, y comentó que son hombres que sufren “una situación tan sorpresiva que los hace cambiar de rumbo”. Ninah Basich destacó algunos cuentos, como la historia de un hombre que amaneció “sin un solo cabello en la cabeza”; un hombre al que “sorpresivamente le dan ganas de llorar”, y uno más que, al recibir una herencia, no sabe cómo cambiar el destino de su vida.

La autora afirmó que “todos los cuentos tienen una doble lectura”, por lo que el lector podrá suponer más de un escenario para los protagonistas, agregó que “en las historias cortas nos vemos reflejados”. Además, incluyó ocho cuentos con mujeres protagonistas, estas mujeres son personajes que tienen una idea y hacen lo que sea para cumplirla, como la historia de una mujer que, al decidir que encontrará a su pareja en un bar, pasa todas las noches siguientes en bares hasta encontrarlo.

Basich mencionó: “cuando terminé el libro, me di cuenta que los hombres y las mujeres tienen muchas diferencias”. De ahí el título, pues, explicó que los hombres de su obra son como departamentos amueblados a los que no les hace falta nada, mientras que las ocho mujeres están más bien “despojadas”.

Ante el cuestionamiento de si fue más fácil escribir cuentos de hombres que de mujeres, la autora comentó que no le cuesta ningún trabajo adentrarse a los personajes, por lo que vivió las historias de sus cuentos como si ella fuera la protagonista. Dijo, además, que ella no decidió sobre qué o quién escribir, pues “a mí me llegan las historias”, remató.

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